Secretario con mecha corta

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El abogado del convicto por asesinato José Marrero Figueroa aceptó que es amigo del secretario de Justicia pero aseguró que no discutió con él la apelación en la cual el secretario aceptó la solicitud de un nuevo juicio a pesar de que sus fiscales se oponían y que el Tribunal de Apelaciones ya había denegado la solicitud una vez.

El licenciado Víctor A. Ramos Rodríguez discutió el caso más extensamente de lo que lo hizo el secretario Antonio M. Sagardía, quien colgó el teléfono en medio de la entrevista tras declararle a este reportero que “no te voy a permitir que estés cuestionando mi trabajo”.

Antes de este proceder inesperado, Sagardía confirmó que tenía oficinas en el mismo edificio que las tenía Ramos y que habían compartido algunos gastos de oficina pero negó que fueran socios. El teléfono de Sagardía en el directorio del Colegio de Abogados actualmente es el mismo teléfono de la oficina de Ramos y tanto abogados como personal secretarial de tribunales identificaron a ambos como “socios” durante la investigación del Centro de Periodismo Investigativo (CPI).

Contrario a lo que fuentes indicaron al CPI, Sagardía aseguró que fue la Oficina del Procurador General la que recomendó que el departamento se allanara a la solicitud de nuevo juicio. Ramos se unió al equipo de abogados de Marrero a principios de año, pocos días después de que Sagardía asumiera la secretaría. La solicitud de nuevo juicio gira sobre que el testigo de la fiscalía le dijo a las autoridades federales que había mentido en ese juicio pero los federales le aclararon a Justicia que la declaración de ese testigo había sido corroborada independientemente.

“Tal parece que puede ser un Jonathan part 2”, dijo Sagardía en referencia al caso notorio de Jonathan Román, joven excarcelado el año pasado cuando las autoridades federales acusaron a otra persona por el mismo asesinato por el cual el joven había sido convicto en los tribunales de Puerto Rico. Sagardía discutió el caso de Román extensamente cuando era sustituto oficial del presidente del Senado, Tomás Rivera, en un programa de radio pero en la entrevista sobre el nuevo juicio de Marrero se negó a precisar en qué se pueden parecer ambos casos aunque sí criticó a su antecesor en el cargo, Roberto Sánchez Ramos. El procesamiento original de Marrero se dió durante la Administración Rosselló, no durante la Administración Acevedo Vilá.

“No teníamos una sociedad, no eramos un bufete, no, yo tenía mis clientes y yo cobraba por la labor que hacía”, dijo por su parte Ramos a la vez que reaccionó que los que los consideran socios “tienen que tener un concepto equivocado de lo que es la sociedad”.

En concreto, Ramos y Sagardía son amigos, el abogado asistió como invitado a la juramentación del secretario, el abogado sometió la solicitud a la que se allanó el secretario pocos días después de que éste asumiera el cargo, fueron fiscales juntos, tuvieron oficinas en el mismo edificio, representaron en conjunto a alguno clientes, compartieron algunos gastos de oficina pero, según Ramos, no son socios ni nunca discutieron la apelación de Marrero.

Las preguntas que el secretario de Justicia no aceptó escuchar:

  • ¿En cuántas otras solicitudes de nuevo juicio se ha allanado?
  • ¿El Procurador General le llevó el caso a su atención o usted le pidió el expediente?
  • ¿Evaluó la aclaración que hizo la fiscalía federal sobre que la versión del testigo se corroboró?
  • ¿Cuántas veces habló con Víctor Ramos Rodríguez sobre este caso?
  • ¿Tuvo conocimiento sobre el caso y la apelación antes de convertirse en Secretario?
  • ¿Cómo esta actuación contrasta con la política de la Administración Fortuño de no dar “cuartel” a los gatilleros?
  • ¿Cómo esta actuación contrasta con las declaraciones del Superintendente de la Policía de que está intentando restaurar la confianza en el sistema de justicia?
  • ¿Cómo esta actuación contrasta con su declaración en las vistas de evaluación senatorial de que “mi obligación es y será con la ciudadanía y no con ningún interés en particular”?
  • Si Ramos Rodríguez y usted no son socios, ¿por qué su número de contacto en el Colegio de Abogados es el de la oficina de Ramos Rodríguez?
  • Si no va a permitir cuestionamientos públicos sobre sus actuaciones oficiales, ¿a quién realmente le rinde cuentas usted?