Contraloría no pisa Centro de Convenciones

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A 10 años de la colocación de su primera piedra, y cinco de su inauguración, el proyecto del Centro de Convenciones de Puerto Rico todavía no ha sido auditado por el Contralor Manuel Díaz Saldaña, quien fue secretario de Hacienda y miembro de varias juntas gubernamentales durante el proceso de concepción y diseño del proyecto.

“Está en turno para verse en su momento”, indico una portavoz de la Contraloría ayer cuando el CPI indagó por el status del proyecto. La Asamblea Legislativa y el Gobernador se disponen a dotar oficialmente al Centro con el nombre del ex Gobernador Pedro Rosselló.

Esta inacción de la Contraloría coloca al Centro como uno de los pocos proyectos emblemáticos de la Administración Rosselló que no ha sido fuente de procesos criminales por corrupción, o de auditorías por parte de entes gubernamentales.

El Centro de Convenciones es un proyecto en el que intervinieron dos administraciones públicas distintas. La Junta de Directores de la Compañía de Turismo bajo la Administración Rosselló dejó el proceso de licitación en una lista de seis constructoras y tres gerentes de proyecto en 1999. La junta bajo la Administración Calderón escogió a Hardin (Atlanta)/QB Construction (Puerto Rico) como gerentes y a LCOR (Puerto Rico) como desarrolladores. Francisco Bechara, dueño de QB, es un donante de la campaña del comisionado residente Pedro Pierluisi. El director de esa campaña, el licenciado Andrés Guillemard, fue uno de los miembro de la Junta de Turismo que mantuvo a QB en la recta final.

Los principales subcontratistas locales fueron CSA Architects and Engineers, una compañía altamente conectada políticamente de la que han salido directores de las autoridades de Acueductos y Alcantarillados y de Financiamiento de la Infraestructura, y Caribe Tecno, propiedad de José Domingo Pérez.

Inicialmente, el Centro inaugurado en 2005 costaría $142.5 millones. El precio final, así como cualquier otra eventualidad o incumplimiento en el proceso de construcción y de subcontratación, sería lo mínimo que arrojaría la auditoría que todavía no se ha hecho.

SMG, también administradores del Coliseo de Puerto Rico, son los actuales administradores del Centro que originalmente era el ancla del proyecto Triángulo Dorado, cuyo nombre cambió a Distrito del Centro de Convenciones.