Republicanos locales detrás de candidata acusada en Orlando

Imprimir Más

Orlando – Al menos una tercera parte del cofre político que levantó la comisionada del condado de Orange, la boricua Mildred Fernández, antes de su arresto por soborno vino por la intervención de figuras del Partido Nuevo Progresista (PNP) y empresarios locales.

Fernández, de 64 años, quedó con sus aspiraciones políticas en el aire después de que el 27 de abril fuera arrestada por haber aceptado en dos ocasiones separadas un total de $7,000 en contribuciones ilegales de parte de un agente encubierto para su campaña a la alcaldía de Orange. El 17 de mayo, la fiscalía estatal formalizó la acusación con un pliego de 14 cargos que incluyen crimen organizado, compensación ilícita por el descargue de sus funciones, soborno, robo, y recibo de contribuciones políticas ilegales. La ex ejecutiva de IBM alega ser inocente.

El arresto deja un gran vacío de representación para los más de 250,000 boricuas de la region. También deja en vilo a decenas de allegados del mundo político y empresarial de Puerto Rico que veían en ella una puerta a las esferas de poder floridanas. Entre los partidarios de la político republicana figuran los principales políticos y empresarios republicanos de Puerto Rico.

El gobernador, Luis Fortuño, endosó su candidatura en febrero. En sus declaraciones sobre este particular, Fortuño aludió a su época de comisionado residente. “Tras años de trabajar juntos para promover desarrollo económico, impuestos justos y un gobierno de desempeño sólido para el bienestar de todos los ciudadanos de la Florida y de nuestra gran nación, me complace y me enorgullece apoyarla y endosarla”, dijo. Precisamente en esa época, para 2007, Fernández fue la anfitriona en un evento celebrado en el Citrus Club al que asistieron, entre otros, el gobernador de Florida, Charlie Crist, y el senador Mel Martínez, y que le dejó a Fortuño $50,000 en donativos.

Además del gobernador, Fernández contó con el apoyo del secretario de la Gobernación, Marcos Rodríguez Ema, el empresario Jaime Fonalledas y ex funcionarios de la Administración Rosselló, entre otros, quienes le ayudaron a recaudar en las Isla una tercera parte de los $142,000 que había amasado para su campaña al momento de su arresto.

Una de sus más recientes visitas a la Isla en búsqueda de donativos fue en marzo de este año. En solo dos días, Fernández recaudó casi $30,000, en San Juan, según muestran los informes financieros de la campaña. Una de las actividades, celebrada en el Banker’s Club, fue organizada en parte por Rodríguez Ema y Fonalledas. Fernández se refiere a ambos como amigos personales. Ambos visitaban regularmente a la entonces comisionada en Orlando y eran asiduos del restaurante del lujoso hotel Grand Bohemian, en el ‘downtown’ de la ciudad.

Las Empresas Fonalledas son dueños de cientos de acres de terreno al sur de Orlando.

Fernández, quien se identifica como republicana y estadista, recibió donativos de hasta $500 (el máximo permitido por persona para una campaña en Orange) de figuras políticas como el ex secretario de salud Jaime Rivera Dueño, el ex candidato a la gobernación por el Partido Nuevo Progresista, Carlos Pesquera ,y el ex secretario de la gobernación bajo la administración de Pedro Rosselló, Ángel Morey.

También aparecen como donantes, entre otros, los siguientes empresarios:  Jaime y Zoraida Fonalledas, de Empresas Fonalledas; Alfredo Soegaard, de los Supermercados Econo; Luis Miranda Casañas, chairman de Universal –una de las aseguradoras más grande de la Isla y también mencionado en el escándalo del ex senador Jorge de Castro Font-; Jorge Colón Gerena, presidente de Wendco Holdings, que agrupa los restaurantes Wendy’s en Puerto Rico; Carlos Quiñones Alfonso, presidente y fundador de John Dewey College; Robert Carrady, presidente de Caribbean Cinemas; Joaquín Rodríguez García, presidente de HIMA-San Pablo, Inc.; y la cantante Olga Tañón.

Si las alegaciones criminales resultaran ciertas, caería una sombra sobre sus recaudadores ya que lo que se alega es que Fernández le pidió a un desarrollador, realmente un agente encubierto, donaciones políticas a cambio de moverle un proyecto que tenía pendiente en una de las dependencias del condado. Supuestamente, la asistente de la comisionada, Silvia Bird -tambien puertorriqueña- instruyó al encubierto que, junto con el dinero, le diera una lista de 20 nombres a los que se pudiera achacar el dinero para cumplir con los límites que la ley impone para donativos individuales. Bird no ha sido acusada.

Fernández se mudó a la Florida a mediados de los años 90 tras retirarse de un puesto ejecutivo con IBM en la Isla. Los que la conocen desde entonces, dicen que aunque siempre sobresalió como líder, nunca expresó interés en ocupar un cargo politico. Sin embargo, Fernández fue reclutada por el Partido Republicano de la Florida para postularse  como comisionada en el 2004 por un distrito del este de Orlando donde residen miles de boricuas.  Para sorpresa de muchos,  por su calidad de desconocida, ganó.

Tras su éxito, Fernández fue reelecta en el 2008 y desde entonces comenzó a especularse que aspiraría a la alcaldía. Un año después, oficializó la candidatura.

El futuro político de Fernández es incierto. Aunque oficialmente no ha cerrado su campaña, reconoció públicamente que se le haría muy difícil continuar recaudando fondos mientras se prepara para defenderse de los cargos de corrupción. Mientras, las autoridades del condado dieron indicios de que ampliarían la investigación ya que, después del arresto, supuestamente otros donantes han confesado que donaron ilegalmente a Fernández.

Tras su arresto, Crist, la suspendio del puesto de comisionada del condado de Orange que ocupa desde el 2004. Fernández niega los cargos en su contra. En su única declaración pública hasta el momento, se refirió a los cargos como un “brutal intento de asesinato” contra su reputación y alegó que son parte de una conspiración por ser una mujer hispana que se atrevió a aspirar a un puesto de poder.

Vea también:

-El pliego acusatorio contra Fernández