Frágil el cimiento de la Reforma Contributiva

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Si todo funcionara bien con la Reforma Contributiva de la actual administración, el que rinde planillas tendría, en la “primera etapa” de esta Reforma $3.17 más en sus bolsillos diariamente, sólo tres dólares y 17 centavos adicionales.

Según la Reforma Contributiva planteada, en la planilla del 2011, el primer año de su puesta en vigor, habría un alivio contributivo de $1,200 millones, que repartidos en las poco más de 1 millón de planillas que se rinden, producirían para cada contribuyente $1,200 en ahorros anuales, unos $100 por mes o los $3.17 diarios mencionados. “En la estructura más baja serían 68 centavos diarios”, advirtió el economista  y profesor universitario, José Alameda.

Poquísimo alivio, y con el agravante que la política del gobierno es que ese dinero se utilice para consumo como una manera de mover la economía y sin mucha esperanza de recobrar algo a través de la captación del IVU, como ha sido la experiencia.

Así las cosas, los beneficiados serían, en su mayoría, las grandes tiendas como Walmart, que es como decir Amigo, o en general los vendedores de productos que no se producen en Puerto Rico. ¿No sería mejor que el gobierno invirtiera los $1,200 millones que convertirá en alivios contributivos en inversión social, en educación y la salud, por ejemplo?

“Es más propaganda política que una verdadera reforma, no representa grandes ahorros, ni grandes cosas”, añadió Alameda.

No sería la primera vez en años recientes _en 1984 la administración de Rafael Hernández Colón y en 1994 la de Pedro Rosselló_ que los gobernantes  promueven reformas contributivas para aumentar los fondos del erario sin éxito. En ambas ocasiones mencionadas falló el estimado de recaudos y Hernández Colón impuso impuestos que todavía se le reclaman como la “crudita” y Rosselló tuvo que vender la Telefónica.

El economista y también profesor universitario Argeo Quiñones, cuestionó que “si la pregunta es qué va a pasar con ese dinero (de los alivios contributivos), si lo gastan en Walmart o Kmart, se irá al exterior, en consumo de bienes que no se producen en Puerto Rico”.

Apuesta arriesgada al arbitrio de 4%

Ambos expertos coincidieron por separado en que la Reforma Contributiva está predicada sobre bases muy frágiles. El gobierno apuesta a que las corporaciones foráneas, unas 35, cumplan con el pago del 4% de arbitrio que se le impone el primer año pero que irá gradualmente disminuyendo durante los seis años para los que está diseñada la Reforma. Estas empresas han solicitado una opinión al Servicio federal de Rentas Internas (IRS por su siglas en inglés) cuestionando si podrán obtener un crédito contributivo por el arbitrio que pagan aquí. No es arriesgado concluir que sin ese crédito algunas de esas empresas podrían decidir mudar sus operaciones de Puerto Rico pues ya han expresado inconformidad por el arbitrio que, según dicen, encarece su producción o merma sus ganancias.

Según una fuente, la situación se agrava toda vez que ese 4%, las empresas establecidas en Puerto Rico y protegidas por un decreto que les concede exención contributiva, se lo retienen a las compañías foráneas a las que le compran la materia prima para producir sus productos en la lsla. Hacienda, según la fuente, no tiene la capacidad para auditar a esas empresas que están fuera de Puerto Rico. “Los libros no están aquí. (Hacienda) están confiando en que esas compañías que venden a las empresas aquí van a hacer el cálculo correcto de una fórmula que es bien complicada”.

La situación podría ser similar a lo ocurrido en 1996, cuando se eliminó la Cláusula 936. Las empresas manufactureras buscaron mejores condiciones para operar. Ahora, por el arbitrio, podrían hacer lo mismo. “La economía global les da esa ventaja”, añadió la fuente un abogado y contador público autorizado que prefirió no identificarse.

Por otro lado, el Gobierno estaría apostando a que el dinero que dejara de recibir progresivamente cada año que dure la Reforma por concepto del 4%, se compensaría con el aumento del IVU que estarían pagando los consumidores que aumentarían el consumo porque tienen más dinero en su bolsillo. “Es una apuesta arriesgada”, advirtió la fuente.

Números de Hacienda indican que por concepto del IVU, en diciembre, por las ventas hechas en noviembre se reportó que el recaudo fue de 97.3 millones. En enero, reflejando las ventas del periodo navideño, el recaudo por el IVU fue de $124 millones. Ya en febrero, por las ventas de enero el recaudo volvió a normalizarse y decaer alcanzando sólo $91.7 millones.

Los últimos números de Hacienda, correspondientes a febrero indican que por concepto del arbitrio de 4% a las corporaciones foráneas se recaudaron $125.1  millones, lo que representa $16.4 millones más que el mes anterior. El gobierno estima que por este concepto recaudaría, en los seis años que debe durar esta reforma, unos $6,000 millones.

“Ahora están pagando (el arbitrio) porque esto fue de la noche a la mañana y no se van a ir corriendo”, indicó la fuente.

Las gestiones hechas para entrevistar al secretario de Hacienda, José Méndez, resultaron infructuosas.

Por su parte, Quiñones indicó que liberar $1,200 millones para que la gente los gaste en bienes de consumo “es una ironía muy grande. La Universidad de Puerto Rico necesita $200 millones para salir de su crisis, al Centro Médico hubo que darle una línea de crédito para que se mantenga en pie, la cuota impuesta a los estudiantes de la UPR suma $40 millones”. Y en medio de esto se le están dando $1,200 millones a los consumidores para que lo gasten en las tiendas.

La fuente coincidió señalando que el gobierno pudo, por ejemplo, “cuadrar el déficit que dice que heredó. Por qué, por ejemplo, no le pagan a la UPR los $180 millones que el propio gobierno y sus agencias le deben?.”

El economista Elías Gutiérrez, en declaraciones recientes durante un foro de la Asociación de Industriales, coincidió indicando que nuevamente se premia el consumo y no la creación de medios de producción.

Quiñones recordó que en el verano de 2008 la administración Bush inyectó $1,200 millones a la economía de Puerto Rico y que eso no evitó que la situación continuara más grave cada día.

Francisco Catalá, otro economista consultado, recordó los fondos ARRA de Obama que recibieron los individuos en Puerto Rico. “Se hicieron sal y agua, no hubo un estímulo para la actividad productiva”.

Cuáles son los alivios

La Reforma Contributiva promete créditos contributivos para todos los individuos que rinden planillas. Habrá bajas en las tasas contributivas de todos. Para la planilla del 2011, por ejemplo, las personas que tengan ingresos menores de $20,000 no tendrán que rendir planillas. Los que rindan por ingresos entre $20,000 y $40,000 tendrán un crédito de 15%; los de ingresos entre $40,000 y $100,000, pagarán 10% y los de 100,000 a $150,000, 7%.

“Casi todo el mundo se beneficia, quizás no tan marcadamente como se esperaba… unos ganan y otros pierden”, dijo la CPA María de Lourdes Rivera, de la firma Kevane Grant Thornton.

“El que no tenía muchas deducciones y tiene ingresos moderados o bajos, esos van a ver una reducción”, en la retención, añadió Rivera.

En el caso de personas que tienen inversiones, en el futuro no podrán utilizar las pérdidas de las sociedades especiales contra otros ingresos. “Antes podían deducir hasta un 50% de esas pérdidas”, explicó Rivera.

El primer vicepresidente del Colegio de CPA, Kenneth Rivera Robles, advirtió que en la planilla que se radicará este 15 de abril aplican sólo los cambios introducidos por la Ley 171 de noviembre de 2010.

“El cambio más importante (para la planilla que estamos llenando) es la concesión de varios créditos que reducen la obligación contributiva de las personas. En el caso de individuos, el crédito será de 15% cuando el ingreso bruto ajustado de la persona sea menor de $40,000.  El crédito se reduce a 10% cuando dicho ingreso bruto ajustado exceda $40,000 pero no $100,000 ($150,000 en el caso los casados). Finalmente, cuando el ingreso bruto ajustado sea mayor de $100,000 ($150,000 para los casados) el crédito se reduce a 7%”, dijo Rivera Robles.

Sobre el crédito a las corporaciones dijo que siempre será del 7% de la obligación contributiva.

Intereses hipotecarios

Rivera Robles explicó también los cambios en la deducción de intereses hipotecarios. “La deducción se está limitando al 30% de un ingreso bruto modificado. Le llamamos modificado porque se le tiene que sumar el ingreso exento y los ingresos sujetos a tasas preferenciales (i.e, intereses, dividendos y ganancias de capital). O sea, que si una persona tiene solamente salarios de $40,000 e ingreso exento de $10,000, lo más que podrá deducir por concepto de intereses hipotecarios será $15,000 ($40,000 + $10,000 = $50,000  x 30%). Si una persona tiene intereses en exceso a la limitación antes descrita, puede volver a computar la limitación utilizando, si éste fuera mayor, el ingreso bruto ajustado modificado de cualquiera de los tres años anteriores. Las personas que hayan cumplido 65 año o más no estarán sujetas a la limitación”.

La Reforma Contributiva, que inicia en el año preelectoral del 2011 y que será revisada en el año post electoral de 2013, tendrá además un crédito por trabajar, si se rinde, de entre $300 y $600 lo que, según el gobierno, beneficiará a 217,000 contribuyentes adicionales a los que se benefician de esto en la actualidad.

Las personas mayores de 65 años con ingresos menores de $15,000 anuales, recibirán un alivio contributivo de $400.

El profesor Quiñones ofreció el siguiente ejemplo para ilustrar lo que describió como la inequidad de la llamada reforma: una familia que reporta dos ingresos y un dependiente y que tenga ingresos de $100,000, en los seis años para los que está predicada la reforma recibiría $38,000 en alivios contributivos. Mientras, el que gane el salario mínimo y recibe $15,000 anuales obtendrá sólo $6,000 de alivio contributivo en esos seis años.

“Sí hay alivio”, dijo Catalá, el problema, explicó, es que si esos alivios dependen de los recaudos por concepto del arbitrio a las corporaciones foráneas, eso es impredecible.

“No sabemos qué va a pasar, si esas corporaciones extranjeras van a continuar haciendo sus compras a empresas en Puerto Rico o si van a apelar a la creatividad contable como han hecho antes”,  advirtió Catalá.

Por otro lado, destacó que los alivios anunciados se mantendrán hasta el 2013 cuando se revisarán los recaudos estimados. “Si no se recauda lo suficiente, si la economía no crece y si no se reduce el gasto público” entonces esos alivios desaparecerían.

“No hay motivo para sentirse optimista”, dijo Catalá. Recordó que entre 2007 y 2009 la recaudación por concepto de contribuciones se redujo en $1,000 millones. “Es muy grande la evasión contributiva”.

Números de Hacienda indican que por concepto del IVU, en diciembre, por las ventas hechas en noviembre se reportó que el recaudo fue de 97.3 millones. En enero, reflejando las ventas del periodo navideño, el recaudo por el IVU fue de $124 millones. Ya en febrero, por las ventas de enero el recaudo volvió a normalizarse y decaer alcanzando sólo $91.7 millones.

Por separado los tres economistas parecieron coincidir en que la administración Fortuño, ideológicamente republicana, achaca los problemas de insuficiencia fiscal al tamaño del gobierno y no a su incapacidad de recaudar _contribuciones y el pago del IVU_  lo que ha agravado la crisis del País.

“No se dan cuenta que cuando languidece el sector público, languidece el sector privado también”, dijo Catalá.

Una versión de esta historia ha sido preparada para la Liga de Cooperativas y la edición de abril de su periódico Puerto Rico Cooperativista. Para más información visite www.liga.coop, o su cooperativa más cercana.