Presunto diplomático tima a funcionarios y empresarios del sur

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El empresario Félix Mostelac, de 39 años, presumió de su alegado éxito para ganar dinero, vistió un elegante traje Giorgio Armani azul para deslumbrar, y mordió un habano por aquello de terminar de impresionar a sus interlocutores, cuando visitó Ponce en julio pasado.

Durante varias reuniones en las que participaron hasta políticos como la alcaldesa ponceña María Meléndez, y el ex gobernador Rafael Hernández Colón, presumió de jugosas relaciones comerciales con el grupo de países de Mercosur, el mercado común entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Nunca imaginaron los anfitriones boricuas la verdad de Mostelac, quien ha dejado una estela de presuntas estafas por cientos de miles de dólares en varios países de América Latina y Estados Unidos.

El llamado “El Duque” cargaba un maletín marca Louis Vuitton donde supuestamente llevaba una laptop, pero eso era parte de su montaje escénico, porque siempre, lo que llevaba en el maletín era un libro, según Bárbara Hernández, la relacionista público cubana que trabajó por seis meses con él. Mostelac no usaba computadora portátil, sino una Blackberry para enviar mensajes a sus subordinados para que trabajaran por él.

Miguel Lujan Paletta, presidente de la Cámara de Comercio de Mercosur y Américas, con sede en Sao Paulo, Brasil, ha confirmado que está tomando acciones legales contra el empresario, quien era su representante en Miami, por alegaciones de fraude, abuso de autoridad e irregularidades en el cobro de membresía, entre otros supuestos trucos. Mostelac logró cobrar cientos de miles de dólares a empresarios -que se sepa- en República Dominicana, Estados Unidos y Panamá, confirmaron fuentes del Centro de Periodismo Investigativo (CPI). El empresario, que tiene un pasaporte español y otro cubano, también intentó obtener dinero de organizaciones y empresas en Puerto Rico y Perú. El propio Mostelac confirmó a este medio que seis personas le pagaron la membresía de 200,000 dólares, pero se negó a dar nombres o detalles.

El Municipio de Ponce ha referido el asunto al Negociado Federal de Investigaciones (FBI) para que investigue, según Carmen Edith Torres, abogada de la municipalidad. La agencia federal no acepta ni rechaza la pesquisa.

En el momento de la visita de Mostelac a la Isla hace apenas seis meses, nadie sabía que al llamado Cónsul General y Director de la Cámara de Industria y Comercio de la Mercosur USA, organización “sin fines de lucro”‘ registrada en Miami, le llamaban “El gorila de 500 libras”.

Delirios de grandeza

― ¿Y dónde se sienta un gorila de 500 libras?

― Donde le da la gana.

Así, le cuestiona Mostelac a los miembros de su equipo de trabajo y así, a coro, le responden reconociendo su capacidad para lograr ejercer el poder, según relata Hernández.

“Siempre muestra una imagen falsa”, añade. “Tiene una capacidad de mentir impresionante. Se cree lo que se fabrica y vive en su propia burbuja”.

La mujer sostiene que fue manipulada y que no sabía lo que estaba pasando.

Ella misma fue la que hizo el enlace para que “El Gorila” viniera a la Isla, tras asistir a una presentación sobre el Puerto de Ponce, ofrecida por el director ejecutivo de esa entidad, Jorge Hernández, el 24 de junio pasado en la ciudad de Tampa, Florida.

Acá en la Isla, ya era sabido que el proyecto del Puerto de las Américas, en el que debían transformarse las instalaciones portuarias ponceñas, se encontraba prácticamente al borde del naufragio. Casi 10 años después de que se originara la idea de convertirlo en un centro de trasbordo, no se había logrado el objetivo, ni el plan posterior de convertir la infraestructura en un espacio de valor añadido. Después de que el Gobierno invirtió 285 millones de dólares en fondos públicos, el proyecto no se había concretado ni tenía un rumbo fijo. Las dos grúas pórtico, por las que se habían pagado 22.7 millones, llevaban 2 años abandonadas. Además, no se había conseguido un operador internacional con experiencia probada que se encargara del puerto, después de tres procesos competitivos.

Mostelac divisó la oportunidad

Félix Mostelac y su gente conocían parte del problema y vieron una oportunidad.

“Debemos tratar el tema del Puerto de Ponce en equipo y muy analíticamente, ya que este puerto tiene muchos detractores políticos y económicos”, escribió el socio principal de Mostelac, Alexis González, en un email al que tuvo acceso el CPI.

“Con lo cual cada paso a dar debe ser muy cauteloso, como si anduviéramos en un campo de minas, ya que la Cámara [de Comercio Mercosur USA] no debe verse afectada por comentarios públicos negativos. No olvidemos que este puerto lleva años sin operar, y quieren sacarlo del escollo a toda costa”, agregó.

En la primera reunión con los ponceños, Mostelac aparentaba ser un amigo bona fide, pero levantó sospechas. Cuando le preguntaban con qué empresas había logrado acuerdos, hacía referencia exclusiva a lo que había hecho la Cámara de Comercio de Mercosur y Américas en Brasil. Se negaba a entregar información sobre sus clientes, alegando que los arreglos se llevan a cabo en total confidencialidad. Sobre las compañías que sí podía nombrar, no se conseguía información en Internet.

Quienes entran en www.mercosurusa.org pueden extrañarse del contenido. La información destacada no tiene que ver con la Cámara en Miami, sino con la de Brasil. En lugar de publicar información sobre las actividades comerciales de la entidad, o al menos sobre la situación financiera de los países que componen el bloque económico y político, despliega noticias de CNN, relojes con las horas de diferentes países, un calendario en el que no hay ninguna actividad programada, enlace a páginas de traducción, convertidores de moneda, una calculadora en línea, una gráfica sobre las actividades de la bolsa, e información meteorológica sobre Miami.

“Como el due diligence (verificación de legitimidad) estaba en proceso, no teníamos todos los elementos para descartarlos”, contó la abogada del Municipio, sobre Mostelac y su grupo. “Además, aparecían registrados en el Departamento de Estado de la Florida”, apuntó.

También el grupo andaba acompañado por el abogado puertorriqueño Roberto Moreno, un ex juez administrativo y ex fiscal federal, lo que le daba legitimidad, dijo.

Al final, no el Municipio de Ponce, sino María Meléndez como alcaldesa, fue quien firmó un “memorando de entendimiento para la colaboración” entre ambas partes. Era una salida conveniente para la funcionaria. Mantenía a Mostelac en la órbita ponceña por si le traía algo bueno, pero no planteaba obligaciones legales, por si acaso resultaba un fiasco. Además, Meléndez sacaba provecho de relaciones públicas, puesto que la prensa ponceña y los principales periódicos de Puerto Rico cubrieron el acuerdo. En el memorando, “fundamentado en el respeto mutuo”, el Municipio se comprometía a dar asistencia técnica y de coordinación a cambio de que Mercosur USA promoviera la importación y exportación de productos y servicios en agricultura, energía, telecomunicaciones, turismo, infraestructura y logística portuaria.

Espectáculos como la firma de este acuerdo en Ponce eran los que Mostelac usaba para dar legitimidad a sus actividades, según Bárbara Hernández.

¿Qué quería este hombre? Nada más y nada menos que 200,000 dólares por cada empresa que se asociara a su entidad. A cambio prometía financiamiento y asistencia para proyectos de importación y exportación de bienes y servicios, y contactos con más de 21,000 miembros y países aliados de Mercosur, entre otros. Cuando los empresarios le decían que era difícil asociarse a él con esa suma de dinero, después de que otros le habían prometido muchos sueños, Mostelac solía atajarlos con una frase lapidaria: “Para casarme con mi mujer tuve que acostarme con veinte putas”.

La entidad legítima de Brasil, sin embargo, informa de que el costo de membresía es de entre 900 dólares y $1,800, dependiendo de los países del mercado común y socios participantes (Argentina, Brasil, Chile, China, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, España, Italia, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela).

El CPI conoce del caso de un puertorriqueño, hijo de una conocida familia de empresarios en Ponce, que no dio su testimonio para esta historia, a quien Mostelac le pidió el dinero, pero éste no hizo el pago. El Municipio solo invirtió dinero en comida y algunos trayectos de transporte de Mostelac y su grupo en Ponce, entre el 19 y 20 de julio, asegura la abogada del Municipio.

El Duque: “Ten cuidado con lo que publiques”

CPI: ¿Ya le ha entrevistado el FBI? , preguntó el CPI a “El Duque”.

Mostelac: Eso es falso. Ja, ja, ja. No sé quién te está dando esa información porque es errónea.

Mostelac confirmó que seis personas pagaron la cuota de 200,000 dólares de membresía. Ninguno de éstos puertorriqueño.

CPI: ¿No se supone que ese cobro sea irregular? Según Miguel Lujan Paletta, el cobro de membresía es de 900 dólares.

Mostelac: Ten cuidado con lo que publiques. Lujan Paletta sabía lo del cobro. Nuestra web de Mercosur USA tiene arriba la información del contrato de membresía por los 200,000 desde el inicio. Nuestra web esta “linkeada” (enlazada) con la de Miguel Lujan Paletta.

CPI: Estoy buscando la información de los 200,000 dólares en la web pero no la encuentro.

Mostelac: No porque la página se modificó hace como un mes.

CPI: ¿Por qué tan cara la membresía?

Mostelac: Porque hay que hacer un estudio a fondo sobre los proyectos con los que vamos a trabajar, hacemos una evaluación de seis meses, y hay que saber quién te está diciendo, hay que asegurarse de que nadie esté jugando con uno.

Lujan Paletta confirmó que Mostelac le había comunicado que cobraría $200,000 para preparar empresas a entrar en la bolsa de valores y para conseguirles créditos. El dinero iba a depositarse en una cuenta en la que sólo se cobraría esa suma si la iniciativa tenía éxito.

Mostelac añadió que se les ha devuelto el dinero a dos personas, porque supuestamente sus proyectos no cumplían con los requisitos. Según él, los otros cuatro proyectos siguen en camino.

CPI: ¿Cómo es que siguen las actividades cuando la sede principal de Brasil invalidó la representación de la Cámara de Industria y Comercio de Mercosur USA?

Mostelac: Porque somos su representación pero somos una empresa independiente. Y ahora con esta situación (el rompimiento entre ambos) no tenemos que ver con Lujan Paletta. No pasa nada.

República Dominicana detecta el fraude

De Puerto Rico, Mostelac partió con su combo a Santo Domingo, donde tuvo mejor y peor suerte. Mejor porque se reunió con el presidente, Leonel Fernández, lo que añadió supuesta credibilidad a su gestiones, y sobre todo porque logró que un político y empresario le adelantase $150,000 dólares, según una fuente diplomática de República Dominicana.

Los miembros de la CC Mercosur USA iban a ese país a firmar un acuerdo como el contraído con Ponce. El problema para Mostelac era que el abogado dominicano Carlos Tomás Vásquez Álvarez tenía experiencia en transacciones internacionales porque trabajaba para el Centro de Exportación e Inversión de República Dominicana y se percató de que había dos CC Mercosur USA incorporadas en el Departamento de Estado de la Florida. Una era con fines de lucro, y Alexis González, que había ido a Santo Domingo, aparecía como uno de los oficiales, pero la organización estaba inactiva desde 2010. La otra, sin fines de lucro, estaba activa, pero tenía a otra persona como presidente, Thamara Olivari, quien resultó ser una mujer indocumentada que cuidaba la hija de Mostelac, según Bárbara Hernández.

Vázquez Álvarez tenía en su poder el acuerdo ya firmado por Mostelac, quien estaba ejerciendo presiones para que Santo Domingo lo firmara. El abogado dijo al CPI que tuvo que inventarse la excusa de que los documentos habían quedado destruidos tras el paso de la tormenta tropical Emily para zafarse del compromiso.

Fue entonces cuando Rafael Amaro, director de desarrollo de proyectos de la supuesta Cámara de Industria y Comercio Mercosur USA desplegó la diplomacia en todo su esplendor: “Carlos, no entendemos sus dudas y mucho menos su incompetencia”, le cuestionó al abogado dominicano en un correo electrónico en poder del CPI.

“Hemos cambiado de opinión y ahora tenemos duda de quién es usted y de la entidad que representa. Esto lo vamos a elevar a la oficina del Honorable Presidente Leonel Fernández y a nuestra oficina principal en Brasil”, respondió Vázquez Álvarez.

“El Sr. Mostelac se siente ofendido por su incompetencia, su irresponsabilidad como asistente legal… Así que ustedes o mandan ese documento firmado el 8 de agosto o dedicaremos nuestros recursos a otros países de la región”, amenazó de vuelta Amaro.

Como la entidad de Miami no pudo suministrar la información solicitada, las negociaciones se detuvieron con Santo Domingo. Acá en Puerto Rico, las autoridades del municipio de Ponce cursaron la información al FBI y mandaron una carta a Mostelac diciendo que el acuerdo quedaba sin efecto.

Entonces cayó el telón: poco después, la Cámara de Comercio Mercosur Américas enviaba un comunicado a varias personas que habían hecho negocios con Mostelac, indicando que dejaba sin efecto a sus representantes en Miami, mientras se llevaba a cabo una investigación.

“El Duque” sigue buscándose la vida en Miami, mientras tiene problemas económicos. Hace poco perdió la casa de seis habitaciones y cinco baños, con todo y muelle en Miami Beach, que servía de sede a la Cámara. No tenía dinero para costearla.

“Intentamos hacer un arreglo de pago con uno de los acreedores y no nos pusimos de acuerdo. ¿Qué podemos hacer?”, aceptó.

Además de la investigación del FBI y de la demanda que está radicando Brasil, Bárbara Hernández radicará demandas por separado a finales de diciembre por incumplimiento de contrato, según ella, porque en seis meses no le pagó un solo centavo.

“Aquí hay un mensaje. Hay una lección”, sostiene el arquitecto Abel Misla Villalba, pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico. Él viajó a Miami tras recibir una invitación de Mostelac para hacer negocios, pero no se concretaron cuando Misla se percató de que aquél hombre actuaba de una forma extraña.

“Ahora que, como ciudad, Ponce ha decidido embarcarse en redescubrir los mercados internacionales, hay que ser estratégicos y hacer la diligencia que se requiere. En este momento hay personas que buscan aprovechar de las ciudades, haciéndose pasar por lo que no son. Lo que tenemos que hacer es desarrollar la malicia”, concluyó.