Conectados Costa Serena y el impuesto de Santini

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El impuesto a la construcción del Municipio de San Juan, con el mal uso del Programa de Transferencia de Derechos de Desarrollo (TDD), tiene una conexión directa con el fallido proyecto mega hotelero Costa Serena de Piñones.

Un plan especial de la Junta de Planificación también aprobó un Programa de TDD para un área de Piñones, en Loíza, bajo el alegato de conservación ambiental. Allí se ubican propiedades de Jack Katz y Joel Katz, el padre e hijo que idearon Costa Serena.

Uno de los funcionarios públicos que creó el plan de Piñones es Bijan Ashrafi, entonces funcionario de la Junta de Planificación,  hoy director de la Oficina de Planificación y Ordenación Territorial del Municipio de San Juan, así como artífice del impuesto secreto del alcalde de San Juan, Jorge Santini.

Al igual que el plan original de San Juan, el propósito del de Piñones era loable. Buscaba conservar fincas de valor ecológico, a cambio de que alguna persona que fuera a construir en otro lugar comprara los derechos de desarrollo de los terrenos que habrían de protegerse, pagando dinero a sus propietarios por su esfuerzo de conservación.

En el caso de los terrenos de PFZ Properties, de la familia Katz, se trata de un manglar de 1,185 cuerdas que, en la práctica –ni bajo las leyes federales ni locales, se puede desarrollar. De modo que, al concederle derechos de desarrollo, la Junta de Planificación benefició económicamente a la familia Katz, porque su tierra inundable ganó valor económico con el Programa de TDD.

Debido a los derechos de desarrollo otorgados a ese manglar, una reciente tasación del Departamento de Recursos Naturales elevó el valor de esas tierras de $4.9 millones a $32 millones de dólares, obligando al gobierno en abril pasado a desistir del proceso de expropiación por falta de fondos. Así lo muestra una investigación previa del CPI, sobre cómo ‘Los Katz pierden la lotería en Costa Serena’. 

El caso aún está en los tribunales, a la espera de una decisión de la jueza superior Mabel Ramón Millán. Si el DRNA consigue desistir de la expropiación, PFZ Properties podría recibir una indemnización, continuar teniendo sus derechos de desarrollo y la oportunidad de plantear uno de los innumerables proyectos amenazantes al ecosistema. Estos han planeado sobre la comunidad pobre de Piñones por más de 40 años.


Comentarios a martinezelivan@gmail.com