El periodismo debe fiscalizar la concentración de poder en las grandes corporaciones

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Durante la conferencia magistral, hubo oportunidad para un panel de discusión con Barstow y Xanic, al centro, moderado por la periodista Joanisabel González, de El Nuevo Día, y Eliván Martínez, del Centro de Periodismo Investigativo.

Foto por Juan Costa.

Durante la conferencia magistral, hubo oportunidad para un panel de discusión con Barstow y Xanic, al centro, moderado por la periodista Joanisabel González, de El Nuevo Día, y Eliván Martínez, del Centro de Periodismo Investigativo.

Una de las funciones del periodismo es traducir el lenguaje burocrático de las grandes corporaciones y las agencias públicas para el beneficio de las comunidades. De eso está convencida la periodista independiente Alejandra Xanic von Bertrab, mexicana ganadora del premio Pulitzer 2013 junto al periodista estadounidense David Barstow, por la investigación sobre un esquema de sobornos perpetrado por la multinacional Walmart en México.

“Estas compañías, desde mi punto de vista, están concentrando poder económico, cultural y político”, opinó su colega Barstow, ganador de otros dos Pulitzer y para quien “la tarea fundamental del periodismo es escudriñar esos lugares de la sociedad donde el poder está más concentrado”.

Xanic recordó que cuando un grupo de residentes del pueblo histórico de Teotihuacán en México se enteraron de que Walmart iba a construir en la zona, se organizaron, y comenzaron una protesta. Eran cuatro viejos, tres hombres enfermos de diabetes y una mujer curandera, quienes hicieron una huelga de hambre y montaron un campamento por dos meses en el año 2004.

“Estos viejos no se explicaban cómo había logrado Walmart los permisos en tan poco tiempo y sin dificultad. Los cuatro viejos decían que había algo irregular. Ellos hablaban sin mayor idea de lo que son las reglas y los reglamentos, dando unos nombres por otros. Pero intuían que había algo raro con el tema de los usos de suelo, con los requisitos de construcción. Pero cada vez los hombres de los gobiernos local y federal tachaban sus argumentos con lenguajes mucho más formales”, explicó Xanic durante la charla magistral de 2014 del Centro de Periodismo Investigativo, celebrada el 15 de octubre en la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico.

La investigación de Xanic y Barstow, publicada en el 2012 por The New York Times, reveló que los residentes de Teotihuacán tenían razón. El mapa de zonificación del 2003 prohibía el desarrollo comercial en la zona debido a la alta congestión de la entrada al pueblo, foco de atracción turística debido a la presencia de pirámides ancestrales. El mapa se había delimitado a través de un proceso democrático con líderes de la comunidad, pero Walmart logró cambiarlo pagando un soborno de $52,000 a un oficial de gobierno para que modificara la zonificación del área.

Finalmente, la “Bodega Aurrerá”, una tienda perteneciente a Walmart se estableció sobre lo que era un campo de alfalfa a casi una milla de distancia de las pirámides, mientras los protestantes se desvanecieron.

“Uno de ellos perdió los estribos y años más tarde, en 2009, entró a la tienda, tomó un carro de supermercado, caminó hasta el área de blancos e hizo volar una bomba que armó en la víspera con pólvora y una lata de jugos. Por suerte, nadie salió herido y él murió en la cárcel sentenciado por un delito como terrorismo. Desde su celda envió incontables cartas donde contaba e insistía en las irregularidades y en que Walmart había violado la ley. Su esposa y su hijo se mudaron a otra población”.

Su nombre era Emmanuel D’Herrera, poeta y maestro, que desde el principio militó en contra de la construcción del Walmart en Teotihuacán. Pero no todo el mundo se opuso a la apertura de Walmart en ese pueblo.

“Estaban los querían los empleos, el progreso, el tener elección, tener otra alternativa que el mercado que seguramente cobraba un poco más. Y estaban los que valoraban ese ritual de ir al mercado y el pequeño comerciante y que estaban contentos con no tener pizza y fast food y querían seguir preparándose sus tamalitos en el día a día. Los choques fueron tan fuertes que salieron a relucir piedras, navajas y golpes. De los cuatro ancianos, solo uno sigue con vida y atiende su restaurante frente a las pirámides. Uno los protestantes murió por diabetes y otro en un accidente”, relató Xanic.

Los reportajes sobre corrupción en Walmart subrayan la importancia del periodismo que exige a las empresas que actúen de acuerdo a principios de integridad y de acuerdo a sus propios códigos de ética, mencionó Barstow.

“Hay un creciente reconocimiento entre editores y periodistas investigativos de que tenemos que prestar más atención al comportamiento de las grandes corporaciones multinacionales como los Exxons del mundo y los Walmarts del mundo”.

En este contexto transnacional, Barstow subrayó la importancia de la colaboración entre periodistas de diferentes organizaciones noticiosas que trabajan más allá de las fronteras nacionales.

“El trabajo colaborativo de dos países, dos miradas, potenció también nuestra reportería”, añadió Xanic.

Los periodistas también ofrecieron dos días de talleres para periodistas puertorriqueños, reunidos en la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana para compartir su experiencia de campo y discutir estrategias y técnicas de investigación. Durante la jornada educativa, los y las periodistas pudieron consultar en privado sus investigaciones en curso con los veteranos invitados para recibir recomendaciones y pensar en nuevos enfoques para sus trabajos. De la conversación con periodistas de varios medios noticiosos y de lo que pudo ver en los periódicos del país, Xanic concluyó que la prensa puertorriqueña y la mexicana comparten un mismo problema.

“En México los periodistas tenemos mucho más práctica investigando a los sospechosos comunes, a los funcionarios y al gobierno, y somos inmisericordes. Pero curiosamente, con los negocios tenemos una mirada hasta complaciente. Y creo que este reportaje lo que mostró es otra manera de mirar y vigilar a estos otros actores, mirar lo que hacen además de su negocios”.

Xanic mencionó que como consecuencia de la investigación en las escuelas de mercadeo de México se trata el tema de los sobornos de Walmart en las clases de ética.

“El reportaje además dio más publicidad a las leyes de transparencia y a lo que se puede lograr con ellas, y yo espero que ciudadanos más activos pidiendo saber lo que ocurre en su cuadra y en su barrio, y también hay más reporteros interesados en usar esta herramienta”, explicó.

Finalmente nadie fue procesado por los delitos de corrupción en México y la tienda Walmart sigue operando cerca de las pirámides ancestrales en la llamada “Ciudad de los Dioses”, pues cuando se publicó la investigación ya habían prescrito los sobornos. Mientras, la corporación Walmart es investigada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el gobierno federal por violaciones a la ley de corrupción en el extranjero.