La apuesta por el periodismo investigativo que cruza fronteras

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Marina Walker, Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos.

Taller de Fotoperiodismo

Marina Walker, Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos.

El periodismo investigativo muchas veces se ve encabezado por la figura del “lobo estepario”, un periodista que trabaja solo, mantiene secretos y se presenta como héroe de la verdad. En la clase magistral “¿Cómo hacer investigaciones que cruzan fronteras?”,  ofrecida por la periodista argentina Marina Walker del Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos, se enfatizó la importancia de no arrimarse a la idea del “lobo estepario” sino más bien establecer redes de trabajo entre varios periodistas.

Walker contrastó la idea tradicional del periodismo en solitario con la del periodismo en red, que se enfoca en la colaboración, el logro compartido, fuentes abiertas, con profesionales sin estatus especial, en el impacto global y, primordialmente, en la ventaja de que el grupo se protege. “Tú puedes parar una historia en un país, pero no la puedes parar en doce si los periodistas están unidos,” asegura Walker en defensa de esta metodología. Sin embargo, el periodismo en red no es trabajo fácil, y al igual que cualquier otro oficio, requiere de sus propias pautas.

“Cuando nos matan, echan al río documentos que buscamos o nos meten a la cárcel, nos unimos y trabajamos juntos”, declaró Walker tras hacer referencia al caso del periodista estadounidense, Don Bolles, asesinado mediante un bomba que fue colocada en su carro, y los Yanukovych Leaks” , trabajo entre periodistas y activistas para rescatar e investigar documentos del expresidente de Ucrania que habían sido depositados en un río cercano a la casa de éste.

La periodista expuso estos ejemplos como evidencia del potencial que tienen los periodistas cuando colaboran.

Una red de trabajo se basa en el arte de armar un buen equipo de periodistas. Y aunque, hay una tendencia a reclutar a los más hábiles en la investigación y las personas más atrevidas, dice Walker. Que la integridad de la persona es una característica que a veces se obvia pero que es sumamente importante para escoger a esos periodistas que formarán parte de la red. Para trabajar en una investigación colaborativa se necesita además buena comunicación y la habilidad de trabajar en equipo.

“Si el grupo no tiene armonía, pues olvídate de la investigación”,declaró la periodista. Para ella, una organización coreografiada armoniosamente es lo que hace una buena historia investigativa de las que cruzan fronteras.

Entre los criterios para elegir una historia que se convierta en una investigación con potencial también, Walker menciona tres preguntas que el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos, (ICIJ, por sus siglas en inglés) hace para determinar qué historias van a perseguir: ¿Es un tema global? ¿Están rotos los sistemas públicos o privados que deben proteger a la gente? ¿Se pueden obtener resultados?

Las investigaciones del ICIJ deben propiciar cambios en la sociedad; después de todo, esta es la misión del periodismo. “No se hace periodismo porque queremos que nos quede lindo sino porque queremos cambiar algo de la sociedad”, aseveró Walker, quien mediante la investigación Offshore leaks junto a la colaboración de periodistas y el ICIJ expuso uno de los entramados financieros y de manejo de capital más grandes en la historia.

Luego de determinar la historia en base a estos parámetros, el ICIJ establece ciertas reglas a los periodistas que trabajan en la red, no para introducir el aspecto legalista, sino para acordar un valor moral común. Además, Walker aclara que aunque haya armonía y entusiasmo en el equipo, como en todo grupo, hay que gestionar la colaboración mediante personas que supervisen las tareas y que dirijan el cauce de la historia para que no se salga de su eje.

A pesar de esta práctica que Marina Walker llama “radical sharing”, el periodista no debe perder su individualidad. “Cada periodista y cada medio debe mantener su propia identidad,” afirma. Es imperativo que se respete la visión editorial de cada medio cuando publiquen la investigación, pero sí recordar que “todos publican juntos”.  La publicación se lleva a cabo a la misma hora y al mismo minuto en todos los medios para que así nadie tenga ventaja sobre el otro.

Trabajar en red siempre va a implicar riesgos. Walker indicó que compartir información con los demás, confiar en el otro periodista y en la propia red son riesgos que todos los periodistas enfrentan al trabajar de esta forma. No obstante, el riesgo vale la pena. Trabajar en red conlleva grandes ventajas: la información y las habilidades se multiplican, se comparten los recursos y se dividen los gastos, se generan mejores historias, mejor blindadas, hay mayor protección y el impacto se torna viral cuando se trabaja en redes periodísticas. El periodismo en red es una manera ideal para lograr la meta más importante para el periodista, que claramente busca difundir su información a la mayor cantidad de personas para lograr el cambio necesario en la sociedad.

La galardonada periodista concluyó su presentación con una cita del exdirector de investigaciones del periódico inglés The Guardian, David Leigh: “Es una época dorada para el periodismo. Los periodistas de investigación están más conectados entre sí que nunca a través de nuevas herramientas digitales, y estas colaboraciones están produciendo niveles sin precedentes de transparencia y de impacto”. Walker se despidió haciendo una exhortación a apostar por la colaboración caribeña y latinoamericana de los periodistas investigativos.