Relatoría del Seminario Caribeño de Periodismo Investigativo Ambiental

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Foto por Doel Vázquez | Centro de PeriodismoInvestigativo

Veinte periodistas caribeños se encontraron en Puerto Rico para participar del Seminario Caribeño de Periodismo Investigativo Ambiental que esta vez se enfocó en entender los impactos actuales del cambio climático en la región y examinar las causas de esta problemática que afecta de manera desigual a las islas, cuyos límites costeros se ven amenazados por la acción e inacción de sus habitantes, sus gobiernos y las empresas que hacen negocios allí.

Hubo representación de Colombia, Cuba, Haití, Islas Vírgenes Británicas, México, Panamá, República Dominicana y Puerto Rico.

El evento fue una iniciativa del Centro de Periodismo Investigativo (CPI) mediante el Instituto de Formación Periodística (IFP), su proyecto de formación profesional para periodistas que, además de talleres y cursos, incluye apoyo e intercambio de recursos y becas para realizar investigaciones. Las actividades fueron co-auspiciadas por Para la Naturaleza, Ford Foundation, el Fondo Fundación Toyota de la Fundación Comunitaria de Puerto Rico, Miranda Foundation y la Fundación Ángel Ramos.  

El seminario de tres días arrancó con la conferencia “Mitos, realidades y desafíos del cambio climático en el Caribe: prioridades para la investigación periodística ambiental”, a cargo de Ramón Bueno, asesor ambiental del Massachusetts Institute of Technology (MIT) e investigador del estudio “El costo de la inacción: el Caribe y el cambio climático”.

Bueno destacó la urgencia de este tema para el Caribe, y enfatizó en la producción y consumo de energía, así como la variable poblacional como dos elementos determinantes para evaluar los efectos del problema.   

Para responder a los efectos adversos de esa realidad, hay dos prioridades, planteó el especialista: la adaptación (prepararnos para lo inevitable) y la mitigación (evitar lo que no se puede manejar). A su vez, enfrentar las vulnerabilidades a las que estamos expuestos, “requiere un enfoque esencial con triple balance: lo social, lo económico, lo ambiental”.  

“Yo no creo en el cambio climático porque esto no es una cuestión de fe o religión o creencia. Es una realidad y el Caribe está al centro de todos estos desafíos”, aseguró Bueno.

Ramón Cruz, analista de Política Pública Ambiental, ofreció la presentación “Cambio climático y política pública ambiental en el Mundo, Estados Unidos y el Caribe”.

Foto por Doel Vázquez | Centro de Periodismo Investigativo

Ramón Bueno y Ramón Cruz en sesión de trabajo

Cruz se enfocó en explicar algunos aspectos del Acuerdo de París, una iniciativa que considera importante para la investigación de este tema, ya que hay factores que no estaban presentes en ningún otro escenario a nivel mundial y que representan un avance. No obstante, también destacó que “más allá de ser un acuerdo ambiental, es un acuerdo comercial que define quiénes van a ser los ganadores y los perdedores”. A su vez, mencionó la importancia de monitorear las repercusiones que tiene y los posibles escenarios como la realidad de que China es uno de los principales países que financian el acuerdo, pero es un país con problemas de transparencia. Esta realidad puede tener implicaciones negativas para la investigación de este tema.

Luego de la presentación de Cruz, se llevó a cabo el panel de discusión titulado “Herramientas prácticas para la investigación del cambio climático en el Caribe”, en el cual participaron la Dra. Maritza Barreto, Catedrática, Geógrafa Física y Geóloga de la Universidad de Puerto Rico, y el Dr. Rafael Méndez Tejeda (Catedrático de Ciencias Naturales en la Universidad de Puerto Rico).

Méndez Tejeda aclaró términos básicos de meteorología que frecuentemente son mal utilizados en la prensa, como la diferencia entre el clima (que es lo que esperamos) y el tiempo (que es lo que tenemos). Un ejemplo que ofreció es que el clima puede ser húmedo o cálido; mientras que el tiempo es lluvioso.  Asimismo, puntualizó que “el cambio climático no es nada nuevo. Siempre ha existido y va a existir siempre”, pero el ritmo al que está cambiando se ha acelerado drásticamente de modo que los efectos también van a un ritmo que no permite a las poblaciones adaptarse e irlos asimilando. Como ejemplo, mencionó el crecimiento del Lago Enriquillo en la República Dominicana en donde se planificó la construcción de un proyecto de vivienda que nunca pudo ser completado por el rápido aumento en el nivel del agua además de arruinar terrenos agrícolas y obligar el traslado de residentes del área.

Según el catedrático, lo que debe preocuparnos son los efectos como, por ejemplo, el ver que se ha perdido el hielo en algunas regiones que tenían mucho hielo y  ver que en otras regiones donde  teníamos desiertos, ya no tenemos. Méndez Tejeda también mencionó el aumento en las temperaturas, como es el caso de Puerto Rico, en donde durante los pasados 64 años se han duplicado la cantidad de días de calor en comparación con los días de frío. Finalmente, el profesor explicó otros efectos del calentamiento global como el aumento en la cantidad de  huracanes, el aumento en el nivel del mar y la aparición de fenómenos extremos como los incendios forestales, las lluvias e inundaciones repentinas.

Por su parte, Barreto aportó ejemplos concretos de los daños y repercusiones que ya está teniendo el calentamiento global en la costa. Según la geógrafa y geóloga, la perspectiva o teoría de planificación apunta a que “el cambio climático es un problema malvado (wicked problem)” que no se puede solucionar fácilmente y que se sale de los parámetros conocidos, pero no es un tema nuevo y es un tema de muchos debates intensos. Entre los ejemplos que mencionó la catedrática, uno de los que más le preocupa es la acidificación de los océanos, que afecta a los corales y es un problema bien serio porque si la amortiguación natural de la costa no está presente, no estarán funcionando las barreras para proteger la costa durante fenómenos como las tormentas.

A su vez, la profesora resaltó que se observan eventos de precipitación bien intensos, que también afectan el turismo porque cambia el color de la arena y también afectan la vida de los corales por la sedimentación que baja por las escorrentías. Finalmente, Barreto comentó acerca de los sistemas ciclónicos tropicales y marejadas, los cuales son cada vez más frecuentes; el aumento en el nivel del mar y la erosión costera como efectos negativos que ya se están observando en las islas del Caribe.

Foto por Doel Vázquez | Centro de Periodismo Investigativo

Sesión de trabajo con Rafael Méndez Tejeda y Maritza Barreto

Según la geógrafa y geóloga, lo más importante es que todos estos efectos tienen repercusiones en la seguridad de las comunidades costeras y las actividades económicas como el turismo. Estos efectos se están viendo ya mayormente en países que dependen principalmente de este sector en su economía, como República Dominicana, Islas Vírgenes Británicas y ciudades como Cancún.

Entre los retos principales para realizar investigaciones periodísticas sobre estos temas ambientales se mencionó la  falta de disponibilidad y acceso a datos. Un  ejemplo es que incluso dentro de una misma agencia gubernamental se puede encontrar dificultad para compartir datos entre diferentes departamentos, o que entre gobiernos no quieren difundir información que entienden que puede ser usada en su contra porque pudiera afectar la imagen del país a nivel internacional, en el ámbito del turismo, por mencionar uno. También se observa que existe una falta de prioridad de estos temas en las políticas públicas. De hecho, un pre-análisis con algunos datos provistos por los participantes reveló que solo cuatro países de un total de 15 contaban con una ley vigente de cambio climático, a pesar de los efectos y las vulnerabilidades a las que ya están expuestos.  

Por otra parte, se mencionó la lentitud con la que tanto la academia como los gobiernos responden a la petición de información por parte de los periodistas y la importancia de que estos sepan  filtrar bien la información disponible. Esta tarea es una necesidad, pues incluso  aquellos datos que son verificados por fuentes confiables, en ocasiones reflejan discrepancias porque depende de los intereses de quienes producen la información. Finalmente, los periodistas coincidieron en que es necesario traducir estos temas a un lenguaje más accesible a la ciudadanía y de vincularlos a  su realidad para que empiecen a sentir urgencia y a reclamar también a los gobiernos para que actúen en su beneficio.

Foto por Doel Vázquez | Centro de Periodismo Investigativo

Omaya Sosa Pascual

La última sesión del primer día estuvo a cargo de Omaya Sosa Pascual, Directora del Instituto de Formación Periodística (IFP), quien ofreció la presentación “La colaboración periodística y las investigaciones transfronterizas: metodología y enfoques para nuestro proyecto caribeño”. Sosa mencionó algunos ejemplos de colaboraciones transfronterizas y organizaciones que han llevado a cabo este tipo de trabajo como Arizona Project, Investigative Reporters and Editors (IRE) y Panamá Papers.

Durante la sesión con la también cofundadora del CPI,  salió a relucir la importancia de revelar asuntos de interés que han sido ocultados de manera deliberada, ya sea por alguien en una posición de poder o de manera accidental.  Según explicó, esta es una actividad que requiere el uso de fuentes y documentos tanto públicos como secretos o desconocidos. Un ejemplo que se puede aplicar a la temática que se discutió en el seminario es la realidad que confirmaron los catedráticos Méndez y Barreto de  que no hay una base de datos de cambio climático común para el Caribe. Según Sosa “nuestra región ha sido olvidada y abandonada en muchos de estos temas y es un asunto de vida o muerte para la mayoría de nosotros”.

El segundo día del seminario fue ofrecido por Giannina Segnini, Directora de la Maestría en Periodismo de Datos de Columbia University, quien llevó a los periodistas de la teoría a la práctica. Segnini mostró ejemplos de trabajos investigativos colaborativos, recomendaciones de cómo trabajar una investigación periodística colaborativa y ejemplos de bases de datos que pueden ayudar a los periodistas a obtener datos crudos que revelen posibles temas de investigación.

Foto por Doel Vázquez | Centro de Periodismo Investigativo

Giannina Segnini

Entre las recomendaciones que compartió Segnini se encuentra la importancia de ante todo verificar la fuente de datos, incluso aquellos que provengan de fuentes denominadas confiables como de gobiernos y organizaciones internacionales. En ocasiones, incluso los datos provistos por este tipo de entidades, pudieran tener errores que den pie a análisis erróneos.  Por ello, recomendó “considerar las bases de datos como mentira hasta que se demuestre lo contrario” mediante la investigación periodística rigurosa.

La investigadora destacó que el proceso para ejercer periodismo investigativo y/o periodismo con datos no es lineal y requiere de cinco pasos igualmente importantes, pero no mutuamente excluyentes: la obtención de los datos, la limpieza de los datos, el análisis de los datos, el reporteo y verificación de la información; y la visualización de la información.

Segnini mencionó tres razones para que una historia se considere internacional: que tenga datos de múltiples países, que trabajen periodistas de varios países en la historia o que los eventos hayan ocurrido en múltiples países. Según dijo la profesora de Columbia acerca del tema de este Seminario, “el cambio climático no conoce fronteras y el objetivo es encontrar patrones a través de las fronteras”.

La parte final del segundo día conllevó  el uso de “Técnicas efectivas de investigación en la web y en las redes sociales”, también a cargo de Segnini. Algunos de los temas que se trabajaron fueron el lograr comunicaciones encriptadas y el aprendizaje de trucos para realizar búsquedas más avanzadas en la Web, sobretodo cuando se sabe que la mayoría de la información a la que podríamos acceder mediante  los motores de búsqueda como Google o Bing, no se encuentra disponible fácilmente porque el 90% de la información se encuentra en lo que se conoce como deep web. Esto incluye las bases de datos que se pueden obtener para propósitos de investigaciones periodísticas como las públicas de los gobiernos, las científicas, las legales, los récords financieros o médicos, entre otros.

El último día del seminario fue una sesión de trabajo intensa donde, luego de aprender a manejar bases de datos con Segnini, los periodistas realizaron análisis de datos e identificaron posibles temas de investigación.

Quedó claro que la visualización de datos no solamente se usa para presentar una historia o reportaje, sino que también ayuda a entender mejor la información y descubrir potenciales historias en el proceso investigativo, ya que permite ver patrones, similitudes y diferencias. Por ejemplo, los periodistas participantes  observaron que hay algunos países que con el paso del tiempo han mejorado en el tema de energía renovable en comparación al uso de petróleo, mientras que otros han empeorado.

A pesar del reto común entre los periodistas caribeños que representa la falta de información disponible y la ausencia de estandarización de datos entre todos los gobiernos, la directora del IFP anticipó que del grupo surgieron varias ideas interesantes de investigación.

En total, siete periodistas elaborarán propuestas de investigación y recibirán una beca de $2,000 para realizar una investigación colaborativa y otra individual en alguno de los temas que se comenzaron a investigar durante el seminario. Las becas tienen el apoyo de Para la Naturaleza, organización que auspició los talleres de periodismo ambiental del CPI junto a Ford Foundation y Fundación Toyota.

Para participar de este tipo de talleres y optar por la beca, los periodistas deben ser miembros del IFP. Es una oportunidad que solo cuesta $20 al año y les permite obtener beneficios como el acceso directo sin costo adicional a tres experiencias educativas del Instituto durante el año, la posibilidad de optar por becas para la producción de reportajes investigativos en temas de interés y apoyo legal para solicitudes de acceso a información pública ante agencias.  

A su vez, los miembros del IFP se pueden beneficiar de la posibilidad de participar en proyectos caribeños de periodistas investigativos – por convocatoria (como este seminario), apoyo profesional en el desarrollo de reportajes investigativos y de campo en distintos temas y apoyo en la estrategia de publicación de piezas periodísticas y la distribución a red de medios aliados en Puerto Rico y extranjeros.

Más información acerca del IFP aquí.