Estudio revela realidades de los medios de comunicación en Puerto Rico

Se identificaron 66 medios en la isla y se entrevistó a alrededor de 20 periodistas para el informe.

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Foto por Bank Phrom vía Unsplash

La depresión económica de Puerto Rico, sumada a una infraestructura de comunicaciones y eléctrica frágil, y la poca independencia editorial en algunos medios, son elementos que afectan la información publicada en los medios de comunicación en la isla, revela el Estudio sobre el estado de los medios latinos publicado por la Escuela Graduada de Periodismo de la City University of New York (CUNY).

El informe contiene una sección exclusivamente sobre Puerto Rico, en la cual se destacó el impacto en los medios locales que tuvo el huracán María en septiembre de 2017, como fue el despido de empleados, la reducción de sueldos o el que se dejaran de imprimir algunas publicaciones. La crisis económica, revela el estudio, ocasionó además, que algunos medios hayan cerrado o estén en vías de cerrar operaciones o ser privatizados, como es el caso de la estación pública de televisión, WIPR.

La reducción de presupuestos no solo dificultó la jornada periodística y la profundidad de las historias, también sufrió la independencia editorial. La situación económica ocasionó que las fuentes de ingresos restringieran la libertad para cubrir de forma crítica. El estudio concluyó, a base de las entrevistas con los periodistas, que los propietarios de medios fueron “cautelosos” al momento de fiscalizar poderes económicos y políticos en la isla.

“Esto ya era un problema y ha empeorado”, dijeron algunos periodistas entrevistados, según el informe.

Al menos tres, de 20 periodistas, se quejaron de la falta de independencia editorial en sus distintas salas de redacción.

Para la investigación, el estudio identificó en Puerto Rico 66 medios de comunicación: 20 periódicos, 18 sitios web, 10 estaciones de radio, ocho podcasts, siete estaciones de televisión, dos servicios de noticias (newswires) y una revista.

Tras el huracán, la mayoría de los medios tuvieron problemas con las ventas de anuncios y publicidad. Según las entrevistas a los periodistas, aunque en algunos casos se reanudó la contratación de empleados, los sueldos eran más bajos, tanto así como $10.00 por hora.

A Caribbean Business, por ejemplo, se le hizo difícil pagar los salarios de sus empleados durante el período de emergencia y dejó de publicar durante unas semanas. Omar Alfonso, editor del periódico regional La Perla del Sur admitió que, por primera vez en 35 años, consideraron dejar de publicar. La empresa de medios líder, GFR Media, despidió a 59 empleados, de 245, poco después del paso del ciclón. El periódico universitario Diálogo, por su parte, sufrió un recorte presupuestario que lo dejó inoperante.

El informe, liderado por la directora del programa de Periodismo en español de CUNY, Graciela Mochkofsky, arrojó también que, aunque la mayoría de los medios producen noticias en español por ser este el idioma de los puertorriqueños, luego del paso del huracán María, muchos comenzaron a traducir sus historias al inglés; más aún las relacionadas a temas políticos y económicos. Esto se debió a la necesidad de unirse a la conversación sobre la isla en la diáspora.

Las salas de redacción pequeñas y medianas no contaron con energía eléctrica luego del huracán María, por lo cual muchas tuvieron que ser reubicadas para poder operar.

Algunos periodistas entrevistados dijeron que acamparon, junto a sus familiares, en la sala de redacción de El Nuevo Día, porque el edificio que alberga el periódico tenía electricidad, agua y alimentos.

 Otros como el Centro de Periodismo Investigativo (CPI), se trasladaron al Centro de Operaciones de Emergencia (COE) en San Juan. El Centro de Convenciones de Puerto Rico fue durante varios meses el centro de operaciones del Gobierno estatal y federal, desde donde fluyó toda la información gubernamental a la ciudadanía y hacia dónde se dirigieron los alcaldes afectados por el ciclón.

María obligó a los medios a preparar planes de contingencia ante el azote de futuros huracanes, tales como planificar reservas de diésel, capacitar a empleados, así como adoptar sistemas de comunicación alternos en caso de que las telecomunicaciones fallen nuevamente.

Medios como modelos de innovación

El CPI de Puerto Rico es reconocido en el informe como un “modelo de innovación”, junto con la división digital de Univisión, el podcast Radio Ambulante, el sitio de noticias bilingüe Neta y el sitio de noticias de la comunidad de inmigrantes de habla hispana en Oakland, California, El Tímpano.

Entre lo que destaca el informe, se mencionaron las investigaciones del CPI sobre la crisis fiscal, la deuda pública de la isla y las consecuencias del huracán María, escritos que han sido reconocidos a nivel local e internacional. El CPI, aunque produce sus historias en español, ha aumentado las traducciones al inglés a un 85%, dijo su directora ejecutiva, Carla Minet.

Asimismo, destacó que el CPI, con un equipo de aproximadamente 10 periodistas y un presupuesto anual de casi $1 millón, se ha asociado y realizado investigaciones con The Associated Press, Quartz, Univision, CNN, The Miami Herald, New York Magazine, entre otros, a la vez que ofrece becas y talleres de entrenamiento para periodistas y   estudiantes de periodismo.

El estudio señaló que “en una industria que hace poco reporteo de investigación y rendición de cuentas (debido a la falta de recursos), el CPI se destaca como un modelo sólido y replicable”.

“Una avalancha de fondos federales de recuperación está llegando a la isla, y con ellos, una necesidad clara y urgente de periodismo de investigación y de rendición de cuentas. El trabajo del CPI, al exponer el uso indebido de tales fondos, demuestra la importancia de dicha cobertura”, añadió el capítulo sobre los medios en Puerto Rico.

El informe exhorta a una mayor colaboración entre los medios para maximizar los recursos y, de esta manera, cubrir historias que, de lo contrario, no podrían hacerse. Resultados de estas alianzas, que además han sido premiadas, son las hechas entre Radio Ambulante y Univision y Latino USA y el CPI. Estas colaboraciones, además, promueven la investigación sobre temas que inciden en las comunidades latinas, según el informe.

Faltan más narrativas complejas e inclusión en los medios nacionales estadounidenses

Dentro de los hallazgos principales, se reveló que la industria de noticias para latinos en Estados Unidos está constituida por 624 medios que atienden a una audiencia potencial de aproximadamente 59 millones de personas. Los medios corporativos más grandes son Univision y Telemundo, los cuales dominan el mercado.

Para realizar el estudio, se definió qué es un medio de noticias latino: un medio de comunicación con sede en Estados Unidos o sus territorios, que sirve a una comunidad o población latina, y que ofrece información sobre eventos actuales o narrativas de no ficción, en español, inglés o ambos idiomas.

El informe reveló que hay comunidades latinas desatendidas, lo cual representa una oportunidad para nuevos medios de comunicación. De igual forma, arrojó que se requiere una “narrativa más compleja” sobre las vivencias de los latinos, una que sea más abarcadora y profunda que la que se ha dado hasta ahora, que presenta a la comunidad latina comúnmente como víctimas.

Atado a la falta de entendimiento de los temas políticos, culturales y económicos de estas comunidades, está el factor de que las empresas periodísticas latinas más grandes de Estados Unidos no son administradas por latinos. El estudio lanza la hipótesis de que, de lograrse una mayor participación de periodistas latinos en posiciones administrativas, estos podrían aportar nuevas agendas y contenido más pertinente.

Cuando el informe menciona las complejidades culturales, también se incluye la sensibilidad de los medios de comunicación ante temas de género, las preferencias sexuales y la diversidad étnica. Las entrevistas revelan que existe una preocupación respecto a la representación que tienen estos temas en las salas de redacción.

“Todavía hay machismo, racismo y homofobia, tanto en algunas redacciones como en la cobertura. Abordar estas actitudes, no necesariamente requeriría una nueva propiedad o formatos, sino una nueva conciencia y sensibilidad”, expresó Mochkofsky.

“El periodismo latino se enfrenta a una realidad aún más complicada: los latinos más jóvenes no solo se están alejando de los medios tradicionales como la prensa y la televisión (emigrando) a otras plataformas, sino que también se están alejando del español, el idioma de sus padres y abuelos, hacia un estilo de vida bilingüe”, agregó.

El estudio también arrojó que el idioma predominante de los medios latinos encuestados es el español debido a que la mayoría de su audiencia es inmigrante, aunque hay un grupo de latinos que nace en Estados Unidos y prefieren recibir las noticias en inglés porque dominan más ese idioma.

La facultad comenzó el estudio en el otoño de 2017, como parte de una clase con estudiantes bilingües de su programa de Periodismo en español, que se enfoca en las comunidades latinas.

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