Una alfombra roja de mantengo corporativo impulsa los transgénicos en Puerto Rico

Durante la década de la crisis fiscal en Puerto Rico, cuando la Isla se convirtió en el primer centro de experimentos con semillas transgénicas, el gobierno regaló a estas multinacionales más de $526 millones. Estos beneficios incluyen descuentos en las patentes de Juana Díaz e irrigación para las fincas a precios reducidos, así como tasas contributivas preferenciales, exenciones, incentivos industriales, subsidios salariales y agua gratis de los acuíferos del sur.

El boom de Monsanto y las semilleras estalla en el sur de Puerto Rico

Puerto Rico es el epicentro de experimentos con semillas modificadas genéticamente en Estados Unidos y sus territorios. Del negocio se benefician multinacionales como Monsanto, DuPont Pioneer, Dow AgroSciences, Syngenta Seeds y AgReliant Genetics, que ya ocupan el 14% de las tierras públicas con el mejor potencial para producir alimentos. Las semilleras reciben más subsidios que los impuestos que pagan al gobierno de una isla sumida en su peor crisis fiscal.

The Boom of Monsanto and other Seed Corporations Blows in the South of Puerto Rico

Puerto Rico is the epicenter of experiments with genetically modified seeds in the United States and its territories. Several multinational seed corporations benefit from this business, such as Monsanto, DuPont Pioneer, Dow AgroSciences, Syngenta and AgReliant Genetics, which between all already occupy 14% of public lands with the best potential for growing food. Seed corporations receive more in subsidies than what they pay in taxes to the government on an island plunged in its worst fiscal crisis.

La Junta y el disfraz de la supervisión

El traductor Alejandro Álvarez se le adelantó al gobierno local y al federal. Publicó en su perfil de Facebook, en julio pasado, la traducción al español que había hecho sobre la llamada ley federal PROMESA. Profesor del Programa Graduado de Traducción de la Universidad de Puerto Rico, propuso una versión no oficial, que no pretende abordar con precisión los términos legales y financieros, y sí que los puertorriqueños tengan acceso a la información en su idioma sobre una ley inminente. PROMESA no ordena que su propio texto se traduzca al español, ni los documentos que de su puesta en marcha se desprendan. Se trata de un asunto crítico para quienes aspiran a vivir en democracia.