Caos en los hospitales “operacionales”

La crisis en los hospitales de Puerto Rico como consecuencia del paso del huracán María y el impacto directo en la salud de los pacientes es, a más de dos semanas de la catástrofe, un asunto de todos los días. La falta de información, la desinformación y los datos contradictorios en torno al estado real de estas instituciones por parte del gobierno han sido una constante. El martes de la semana pasada, por ejemplo, el gobernador Ricardo Rosselló anunció como un logro que 63 de los 69 hospitales del país ya estaban “operacionales”. Nunca explicó en detalle cómo el gobierno saltó de tener 56 hospitales cerrados la semana anterior, según informó en aquel momento el secretario de Salud, Rafael Rodríguez Mercado, a haberlos reabierto prácticamente todos. La gran pregunta es qué significa “operacionales”
Ese mismo día el Centro de Periodismo Investigativo (CPI) visitó los hospitales Pavía y Susoni de Arecibo, y Buen Samaritano en Aguadilla y comprobó que ninguno de los tres estaba en condiciones de admitir pacientes críticos pese que estaban en esa lista de hospitales abiertos suministrada por el gobierno.

María’s Dead in Puerto Rico are Underreported

Leovigildo Cotté died in the midst of desperation over not getting the oxygen needed to keep him alive in the only shelter that exists in the town of Lajas, which has been without electricity since the passing of Hurricane María a week ago. Not even his connections with the government saved him. “The generator never arrived,” said sadly the current Mayor of Lajas, Marcos Turín Irizarry, who said he looked for oxygen for Cotté, father of the former mayor of that same town, “turning every stone,” but could not find it. Cotté is one of the unaccounted victims of the Category 5 hurricane that devastated all of Puerto Rico last week, with its sustained winds and gusts of up to 200 miles per hour. On Wednesday, the Government of Puerto Rico, still held that the official number of deaths as a result of the catastrophe was 16, but the Center for Investigative Journalism (CPI, for its initials in Spanish) has confirmed that there are dozens and could be hundreds in the final count.