Municipios, gobierno federal y tercer sector lideran playas modelo

Ante la incapacidad e inacción de la Junta Interagencial para el Manejo de las Playas de Puerto Rico de proteger el principal activo natural de Puerto Rico, un puñado de municipios, organizaciones sin fines de lucro y agencias federales han asumido con éxito algunas de las responsabilidades delegadas al organismo. Son esfuerzos, sin embargo, que representan un “mínimo por ciento” de las 1,225 playas que existen en la Isla, reconoció el director del Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez y representante del sector académico en la Junta, Ruperto Chaparro. En su mayoría, se trata de balnearios y áreas de playa de alto valor ecológico, cuyo manejo requiere limitar y hasta prohibir ciertas actividades –incluyendo accesos– para preservar sus condiciones naturales. “Cuando se habla de manejo de playas, lo que se manejan son los usuarios. La playa se va a manejar sola.

Muda la Junta de Playas ante restricciones de acceso al mar

Pese a que los casos y denuncias de privatización de playas son abundantes, poco o nada ha hecho desde su creación hace 18 años la Junta Interagencial para el Manejo de las Playas en Puerto Rico para intervenir y defender el derecho de acceso de los ciudadanos al principal recurso natural del País.

Se hunde el manejo de playas en Puerto Rico

En los últimos ocho años reportados, de 2009 a 2016, la Junta apenas invirtió $70,723.57 en el manejo de las 1,225 playas que hay en la Isla, según certificado por la División de Finanzas del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA). En ese mismo período, la Oficina de Promoción y Mercado de la Compañía de Turismo de Puerto Rico emitió $275.7 millones para la adquisición de bienes y servicios relacionados a publicidad. En otras palabras, el presupuesto de la Junta en esos ocho años fue equivalente al 0.025% de lo que Turismo gastó en promoción y mercadeo.

A $3.82 la inversión por playa en Puerto Rico

La belleza natural de muchas costas boricuas vive opacada por ruidos excesivos, basura y descargas contaminantes sin que el Estado haga valer las leyes de protección de este vital recurso natural, que es su principal activo turístico.

An investment of $3.82 per beach in Puerto Rico

The natural beauty of many Puerto Rican coasts is overshadowed by excessive noises, trash and polluting discharges, without the state enforcing the environmental protection laws of this vital natural resource, which is its main tourist asset.