El mantengo corporativo de semilleras en Puerto Rico

La organización Investigative Reporters & Editors (IRE) incluyó en su primera revista trimestral del 2017 un texto del periodista Eliván Martínez Mercado, colaborador del CPI y autor de la serie Paraíso transgénico, en donde se explica el proceso, la metodología y los hallazgos más importantes de la investigación Puerto Rico regala más de $519 millones a semilleras multinacionales como Monsanto. En el texto se hace un recuento de los cuatro meses que duró la recopilación de los datos, la dificultad de acceder a documentos públicos del gobierno de Puerto Rico con información fiscal, y la renuencia de los ejecutivos de las multinacionales para ser entrevistados en récord en defensa de las compañías que representan. Además, Martínez destaca el trabajo de publicación de la historia que contó con vídeos de promoción, gráficas interactivas, mapas informativos y tomas aéreas de las fincas utilizadas por las semilleras. La investigación se republicó en más de 30 medios de comunicación en y fuera de Puerto Rico. Aquí el texto, El mantengo corporativo en Puerto Rico.

El boom de Monsanto y las semilleras estalla en el sur de Puerto Rico

Puerto Rico es el epicentro de experimentos con semillas modificadas genéticamente en Estados Unidos y sus territorios. Del negocio se benefician multinacionales como Monsanto, DuPont Pioneer, Dow AgroSciences, Syngenta Seeds y AgReliant Genetics, que ya ocupan el 14% de las tierras públicas con el mejor potencial para producir alimentos. Las semilleras reciben más subsidios que los impuestos que pagan al gobierno de una isla sumida en su peor crisis fiscal.

Le cambian el sabor a nuestro café comercial

La reciente guerra entre torrefactores locales fue un cortina de humo que no tiene que ver con los cambios en la calidad y procedencia de la tradicional bebida puertorriqueña. En el supermercado se venden como marcas de aquí las que están mezcladas con mayor cantidad de granos importados y con una especie de poco gusto y aroma llamada robusta.

El dinero público subsidia a Monsanto

Usted que rinde planillas, sepa que parte de sus impuestos ayudan a enriquecer aún más a empresas multimillonarias como la polémica Monsanto. El Departamento de Agricultura de Puerto Rico ha otorgado, en los últimos seis años, más de $20 millones en fondos públicos a ésta y otras siete multinacionales, que han llegado a la Isla a experimentar con semillas modificadas genéticamente. Las compañías beneficiadas, sin embargo, incumplen un requisito fundamental para obtener esos incentivos: no son empresas agrícolas. Además, cuentan con el visto bueno del Gobierno para controlar más de 500 acres de tierra; o sea, exceder el límite que permite la Constitución. Así lo sostiene una opinión confidencial del Departamento de Justicia, a la que tuvo acceso el Centro de Periodismo Investigativo (CPI).

Regaño federal a los elaboradores de carne de res boricua, ordenan “comercio justo”

Una agencia del Departamento de Agricultura federal intervino por primera vez en Puerto Rico, ante la falta de una política pública local que reglamente el comercio justo entre ganaderos y los mataderos, proveedores principales de la carne de res que consumen los estudiantes en los comedores escolares del País. Investigadores de la Grain Inspection, Packers and Stockyards Administration (GIPSA) visitaron la Isla en marzo y cambiaron las reglas de juego para una industria que vende alrededor de 2.5 millones de libras de carne de res cada año a los comedores escolares, lo que representa aproximadamente unos $9 millones anuales, según el Departamento de Agricultura local. Los federales ordenaron a los tres mataderos del país que cumplan estrictamente con los reglamentos y, como dice el reglamento, paguen en 48 horas o menos por la res que compran a los 500 productores, que cesen de descontar un 3% automático al precio de este producto, y que las balanzas que usan para pesar los animales sean certificadas y emitan recibos del peso. El secretario de Agricultura, Javier Rivera Aquino, confirmó la investigación y sostuvo que la agencia federal no aplicó sanciones contra las empresas de mataderos, que a su vez procesan la carne para la venta. Se trata de una intervención estrictamente de índole comercial; el Departamento de Salud, y los departamentos de agricultura federal y local sí vigilan que el producto mantenga altos niveles de calidad.