Se desinfla la promesa millonaria para combatir la pobreza infantil en Puerto Rico

Un mes después de juramentar como gobernador, Pedro Pierluisi, compartió las prioridades presupuestarias de su administración para el 2021-22 prometiendo una asignación de $5.5 millones para combatir la pobreza infantil. Tres meses más tarde, esa partida se redujo a $1.2 millones para un “proyecto piloto”, según se desprende de la resolución de presupuesto para el año fiscal. Para sorpresa de nadie, La Fortaleza responsabilizó a la Junta de Control Fiscal por el recorte, sin que fuera retado en el presupuesto presentado por el Ejecutivo a la Legislatura. En una carta del 10 de mayo, la entidad aprobó la solicitud del Gobernador para reconsiderar la asignación para el proyecto por $1.2 millones. La Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP) no ha hecho público el tracto de las enmiendas que Pierluisi hizo a su presupuesto para saber si el Gobierno protestó en contra de esta reducción.

LUMA: How will it be scrutinized?

Little has been said about what will happen when LUMA Energy starts managing part of the electric power system, which is an essential service.  Will the contracts signed be published? Will the meetings and minutes of such meetings in which LUMA participates be public? Will we know how public money is spent by the company? Who is the press going to call in times of emergency to get details of the situation and how it’s being handled? PREPA’s or LUMA’s management?

Let’s Blow Out a Candle for the Court Cases Against the Board and the Government

During the past years, Puerto Rico has been witnessing a mise en scene in which the Fiscal Control Board says, “We have to cut here” and the government tells the press “I am not going to cut anything.” The net result is that many of the cuts have indeed been made, seen and felt. As when there was a lack of resources in the Institute of Forensic Sciences to process “rape kits,” or when funds were cut from the Women’s Ombudsman Office. There are also less visible cuts that take their toll, as when agency employees have retired and are not replaced to “save money,” and the ones left behind are unprepared and have no references on processes and public services. Several economists have questioned the lack of transparency in the methodology used by the government as well as the Board to draft the economic projections, fiscal plans and budgets. The projections are barely met, the fiscal plans are a fictional exercise that fills the pockets of fancy consultants in the United States. And after fighting to approve budgets, all kinds of reallocations are made, and sometimes, money miraculously appears out of nowhere when there is a crisis that arouses passions in public opinion.

A cantarle cumpleaños al caso en el tribunal contra la Junta y el Gobierno

El país ha estado asistiendo durante los pasados años a una puesta en escena en la cual la Junta de Control Fiscal dice “hay que cortar por aquí” y el Gobierno le dice a la prensa “no voy a cortar”. El resultado neto es que muchos de los recortes en efecto se han dado, se ven y se sienten. Como cuando faltan recursos en el Instituto de Ciencias Forenses para procesar “rape kits”, o cuando se recortaron fondos a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres. También hay recortes menos visibles que pasan factura, como cuando los empleados de una agencia se van retirando y no los reemplazan para “ahorrar”, quedándose personas sin preparación y sin referencias sobre los procesos y los servicios públicos. No son pocos los economistas que han cuestionado la poca transparencia en la metodología usada tanto por el Gobierno como por la Junta para elaborar las proyecciones económicas, los planes fiscales y los presupuestos.

What’s in data?

Recently and increasingly, I’ve heard in the media, and from government officials phrases like, “data is data,” and, “the objective data is….” Those who say those phrases do so as if they were revealing true arguments, as if saying those words meant that they have an absolute and true notion about any problem. As if they meant “this is the only reality,” grabbing the truth by the horns. End of discussion. I hear these phrases and I worry that those who say them not only don’t understand the definition of the word “data,” but also ignore the history and practices of the social and natural sciences that have brought journalism closer to methodology, precision and detail, which is why data journalism has been practiced for decades. Let’s start by defining the term.

¿Qué hay en un dato?

En tiempos recientes, y cada vez más, he escuchado en medios de comunicación y de la boca de funcionarios las frases: “los datos son los datos” y “el dato objetivo es…”. Quienes pronuncian estas frases lo hacen como si fueran argumentos reveladores, como si decirlas les diera noción absoluta y verdadera sobre cualquier problema. Como si dijeran “esta es la única realidad” para agarrar la verdad por el mango y acabar la discusión. Escucho estas frases y me preocupa que quienes las enuncian no sólo no entienden la definición de la palabra dato, sino que también ignoran la historia y las prácticas de las ciencias — sociales y naturales — que han acercado el periodismo a la metodología, la precisión y el detalle, razón por la que hace décadas se practica el periodismo de datos. Empecemos por definir el término.