La procuradora Astrid Piñeiro Vázquez celebró la transferencia de $1.6 millones a su oficina, pero no precisó cuánto estaría destinado para cubrir el déficit presupuestario en los refugios que acogen a mujeres sobrevivientes de violencia doméstica y sus hijos e hijas.
La reducción de fondos federales que las organizaciones anticiparon desde el año pasado a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres no fue atendida y ya provoca crisis fiscal en las organizaciones que son la primera línea de respuesta para mujeres sobrevivientes y sus hijos.