Familias en Kensington y en otras áreas de la ciudad con una amplia presencia de puertorriqueños enfrentan una crisis marcada por la emigración, la desinversión y una respuesta de salud pública que, según denuncian, no ha estado a la altura.
En la última década, las muertes por sobredosis entre mujeres, contabilizadas como feminicidios indirectos, han aumentado cuatro veces más, superando el ritmo de incremento en hombres.