La Oficina de Ética Gubernamental (OEG) tendrá que evaluar si el exsecretario de Agricultura, Ramón González Beiró, incurrió en un conflicto de interés cuando, como jefe de esa agencia y de la Junta de Directores de la Autoridad de Tierras (ATPR), tomó decisiones que pudieron facilitar un proyecto fotovoltaico en terrenos agrícolas que pertenecen a una corporación de la que él es inversionista.
Ramón González Beiró, también presidente de la Junta de Gobierno de la Autoridad de Tierras, dice no recordar si estuvo presente cuando se discutió en la reunión la aprobación de la transacción, que no fue grabada, como exige la ley.