Adaptarse al cambio climático y combatir sus consecuencias es urgente, pero las comunidades afectadas por la erosión costera en Panamá, Colombia, Puerto Rico, Guatemala y México ven con angustia que eso no ocurre. Por el contrario, la falta de información, la inacción de las autoridades y las decisiones a corto plazo que podrían empeorar el panorama a futuro son la constante.
Aunque el Gobierno de Puerto Rico apuesta a la construcción de dos rompeolas para contener la entrada del mar en este municipio, residentes cuestionan los proyectos porque reproducen un sistema que provocó el desplazamiento de una comunidad entera.