Además de la baja inversión de capital para el reemplazo de tuberías obsoletas, la AAA enfrenta el problema habiendo perdido el 13% del personal para detectar y reparar fugas en la última década.
Los desafíos diarios que enfrentan las personas con discapacidad dejan ver la ineficiencia de las administraciones capitalinas para garantizar aceras seguras, lo que pone en riesgo a los transeúntes y limita la independencia de quienes dependen de espacios públicos accesibles.