Hace nueve meses que los residentes de la Barriada Esperanza en Guánica esperan por el inicio de la descontaminación de emergencia que coordina la EPA y por la ampliación de una investigación que busca identificar la extensión de la contaminación.
Ni el municipio ni las agencias federales o locales han tomado medidas para evitar la pesca recreativa y educar a la ciudadanía sobre los riesgos de consumir especies de este cuerpo de agua.