Además de eliminar los baños inclusivos en el Recinto de Río Piedras, el sistema universitario anuló garantías de acceso y no discriminación a estudiantes transgénero y modificó el Protocolo de Nombre Escogido, como resultado de las medidas del Gobierno de Trump en contra de los programas de diversidad, equidad e inclusión.
Se desconoce cuántas personas trans están en el mercado laboral formal en Puerto Rico, lo que dificulta la identificación de las necesidades específicas de esta población y obstaculiza el diseño de políticas públicas adecuadas.
La determinación se dio a raíz de una investigación del Centro de Periodismo Investigativo que reveló un patrón de discrimen contra las personas trans al buscar ayuda después del huracán María.