Las poblaciones puertorriqueñas en Estados Unidos viven principalmente en áreas urbanas. En estos condados, los boricuas tienden a enfrentar retos específicos, como ser considerados una minoría racial, alto nivel de desempleo y limitaciones en el manejo el inglés.
Luego de demostrar su importancia para los servicios de salud de las comunidades tras el huracán María, en parte con el apoyo de entidades filantrópicas, ahora el Gobierno los está incluyendo en el plan de recuperación.
La leptospirosis no es ajena a la isla y las investigaciones del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades han demostrado que previo a que las personas se enfermaran después del huracán María, el monitoreo pasivo de los funcionarios de salud dificultó la capacidad de detectar y prevenir la infección que causa esta bacteria.
Mientras el número de detenciones de inmigrantes indocumentados ha aumentado en la Isla según varios abogados de inmigración, la falta de transparencia del gobierno federal mantiene a Puerto Rico a ciegas sobre el número de personas afectadas por las leyes anti-inmigrantes de Trump.