[CHEQUEO DE DATOS] Desarrollador de Esencia: “El turismo de lujo es una forma de desarrollar, minimizando la huella ambiental”

VEREDICTO: FALSO

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Roberto Ruiz Vargas

Roberto Ruiz Vargas, desarrollador y cofundador de Three Rules Capital.

Foto suministrada

A pesar de que la mayoría de las 1,549 cuerdas de terreno sobre las que se propone  construir el proyecto Esencia en Cabo Rojo serían impactadas por la construcción de sobre mil residencias, cinco hoteles, campos de golf y otras instalaciones de lujo, Roberto Ruiz Vargas, uno de sus desarrolladores y portavoz en Puerto Rico, dijo que “el turismo de lujo es una forma de desarrollar, minimizando la huella ambiental” durante el Puerto Rico Real Estate Summit. El evento tuvo a Three Rules Capital, su empresa desarrolladora, como uno de los auspiciadores.

Esencia es la más reciente apuesta de la empresa que se dedica a la construcción de comunidades residenciales y hoteles de lujo.

“Todos entendemos que Puerto Rico es una isla pequeña con recursos naturales muy sensibles”, dijo Ruiz Vargas, según publicó un suplemento en los periódicos El Nuevo Día y Primera Hora, pagado por Three Rules Capital. 

“En ese contexto, el turismo de lujo es una forma de desarrollar minimizando la huella ambiental”, agregó. 

El Centro de Periodismo Investigativo (CPI) reportó en junio pasado que las cinco compañías a cargo del desarrollo y operación del proyecto de Esencia han dejado rastros de daños ambientales en otros países al construir complejos turísticos de lujo, lo que contrasta con las expresiones del desarrollador de Esencia.

Como parte del proceso de evaluación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) presentada ante la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe), el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y la Compañía de Turismo han mostrado reservas con el proyecto según fue propuesto por su posible impacto ambiental en la zona suroeste del país.

En documentos revisados por el CPI, Turismo resaltó el valor de los terrenos donde se propone el proyecto al mencionar la presencia de playas, humedales y manglares.

“El proyecto cuenta con una amplia franja costera de recursos ecológicos que incluye la zona marítimo terrestre, área de manglares y humedales asociada al Caño Boquerón, bosque seco nativo y calificación de uso de terrenos de preservación”, advirtió el subdirector de Turismo, Jorge Pérez González, en una carta enviada a la OGPe en marzo de 2025.

“El proyecto representa un desarrollo de gran escala tomando en consideración el tamaño y número de unidades, con alta posibilidad de impacto a los recursos naturales”, agregó.

Turismo recomendó a los desarrolladores que se acogieran a sus Guías de Diseño para Instalaciones Ecoturísticas y de Turismo Sostenible para que el proyecto estuviese a la par de la sostenibilidad ambiental, social y económica del área como recomienda la Ley de Política Pública para el Desarrollo del Turismo Sostenible en Puerto Rico.

Three Rules Capital rechazó la recomendación al asegurar que no es aplicable en su caso por no ser un proyecto exclusivamente turístico sino que también tienen un componente residencial. Sin embargo, el proyecto recibió cerca de $498 millones en incentivos concedidos por Turismo al haberse presentado como turístico, como reportó el CPI. 

Manifestación contra Esencia en Cabo Rojo
Diversos mensajes contra el proyecto Esencia se desplegaron durante una manifestación el año pasado.
Foto por Abimael Medina | Centro de Periodismo Investigativo 

“El proyecto ha sido diseñado bajo principios de sostenibilidad ambiental, económica y social”, dijeron los desarrolladores ante las observaciones de las agencias. “El proyecto contempla que más del 75% del terreno permanecerá como área no impermeabilizada, con corredores ecológicos, zonas de conservación, áreas de paisajismo y campos de golf diseñados para servir como zonas de captación e infiltración de agua”.

Three Rules Capital aseguró que apenas el 25% de los terrenos serán impactados al tratarse de superficies que sufrirán cambios irreversibles con la construcción de calles, edificios o movimientos de tierra permanentes. El 75% restante, dijo, serán parte de un gran corredor natural diseñado por los desarrolladores para no alterar el hábitat de la fauna y la flora, lo cual ​​​​—por el contrario— consideran reversible.

“El resto del terreno será manejado bajo un esquema de conservación, revegetación, amortiguamiento o uso recreativo de bajo impacto”, agregó Three Rules Capital. 

Sin embargo, el DRNA había señalado la incongruencia en cuanto al supuesto uso del 25% de los terrenos para edificaciones relacionadas al proyecto. 

De acuerdo con la opinión más reciente del DRNA sobre Esencia, el 68% de las cerca de 1,550 cuerdas de terreno que se contemplan utilizar serán impactadas de algún modo. Apenas el 20% se supone que se preserven en estado natural y el 11% restante fueron declaradas como Bienes de Dominio Público Marítimo Terrestre.

El DRNA también mostró preocupación con el corredor natural que proponen recrear los desarrolladores debido a que conllevaría la destrucción de los que ya estaban originalmente, según la opinión del DRNA.

La agencia incluso advierte que el diseño perpetúa la fragmentación del hábitat de especies en peligro de extinción, lo que compromete la viabilidad de sus poblaciones a largo plazo. “La DIA no analiza con métricas específicas si el proyecto es verdaderamente sostenible», opinó el DRNA sobre Esencia.

Pese a que el DRNA solicitó cambios a la DIA ante las “serias deficiencias” del proyecto, por su magnitud y daños irreversibles al entorno, la OGPe la aprobó el 23 de diciembre. 

El CPI no recibió una reacción de parte de los desarrolladores del proyecto al cierre de este chequeo de datos a pesar de haberla solicitado a través de su oficial de prensa, Daniel Hernández.

Expertos advierten sobre turismo de lujo

El año pasado, Three Rules Capital anunció que habían recibido el visto bueno para obtener una certificación de Audubon International, entidad internacional especializada en certificar complejos que estén alineados con estándares de sostenibilidad.

No obstante, la arquitecta y especialista en edificios verdes, Cristina Algaze Beato, señaló que ciertas organizaciones con la encomienda de certificar proyectos alegadamente sostenibles tienden a ser financiadas por la misma industria que evalúan, por lo que sus métricas están basadas en lo que dictaminen sus clientes. 

Investigaciones periodísticas han revelado que Audubon International ha certificado parques de golf donde se han cazado miles de aves de manera intencional.

“Lo que es compatible con el medioambiente nunca se desarrolla en terrenos especialmente ecológicos o sensitivos”, dijo Algaze Beato.

Por esa misma línea, la ingeniera ambiental Ingrid Vila Biaggi alertó que los recursos naturales en el área a impactar son de un valor incalculable. 

Vila Biaggi describió las alegadas métricas de sostenibilidad detrás del proyecto como “puramente greenwashing” — término que consiste en engañar a las audiencias para hacerles creer que una determinada compañía hace más por proteger el medioambiente de lo que realmente ha hecho. 

“Este no es un proyecto sostenible porque viene a imponerse de arriba para abajo”, alertó. “Las reformas estructurales que se hagan en Cabo Rojo son para el proyecto, no para la comunidad o el entorno”. 

El planificador Ariam Torres Cordero señaló que la sostenibilidad no debe utilizarse para promocionar el proyecto, sino que tiene que estar sustentada en métricas, monitoreos y obligaciones concretas. El también profesor recalcó que los impactos del proyecto no se limitan al terreno.

“El turismo de lujo no es, por definición, ambientalmente amigable”, puntualizó. “En el caso del proyecto Esencia, no estamos hablando de una intervención pequeña ni de bajo impacto, sino de un megaproyecto turístico, residencial y comercial con un consumo intensivo de suelo, agua, energía e infraestructura, además de impactos indirectos sobre ecosistemas sensibles y nuestros recursos naturales”.

Mientras mayor es la intervención territorial y la infraestructura asociada, mayores

son los impactos y las externalidades negativas relacionadas al proyecto, explicó.

Estudios anticipan el riesgo

Universidades en varios países han publicado investigaciones sobre cómo entre más lujoso es el hotel mayor es su necesidad de agua.

Un estudio de la Universidad de Barcelona encontró que entre más estrellas tiene un hotel, más restaurantes, cocinas, amenidades e instalaciones dependientes del agua tiene. Lo que obliga a incrementar el consumo del líquido para mantener el hotel funcionando. Otro estudio de la Universidad de Linnaeus en Suecia dio con la misma conclusión en hoteles en África y Asia, específicamente Morocco y Hong Kong. El patrón también se observó en un estudio de la Universidad de Tunzi en Turquía.

Con la emisión de dióxido de carbono, que tiene el efecto de acelerar el calentamiento global, ocurre lo mismo: internacionalmente se ha encontrado que a más lujo más emisiones. Así lo han señalado estudios de la Universidad de Yunnan y la Universidad Nacional de Chung Hsing en China.

Largo historial de impacto ambiental

Como parte de Esencia, se construirán 530 habitaciones de hoteles que serán administradas por las cadenas Rosewood Hotels, Mandarin Oriental y Aman Resorts. Estas cadenas de hoteles se especializan en proyectos de lujo y administran complejos similares a Esencia en otras partes del mundo.

En Bahamas, Rosewood Hotels desarrollará un complejo hotelero de $200 millones en una isla privada de apenas 128 cuerdas. Contará con 33 habitaciones de lujo, un centro de actividades de 20,000 pies cuadrados, múltiples piscinas y dos marinas con la capacidad de recibir yates de hasta 150 pies.

Líderes ambientales bahameños han advertido que la construcción afectará el ecosistema marino de la pequeña isla, así como los humedales y la vegetación en su lecho marino.

En las Islas Caimán, Mandarin Oriental está en el proceso de construir 42 residencias para 2028 en una de las pocas playas arenosas de la isla Gran Caimán, con piscinas y veredas entre árboles. Las viviendas tendrán un costo de $8 a $37 millones. Para su desarrollo, el Gobierno de las Islas Caimán no le exigió una evaluación ambiental a la cadena Mandarin a pesar de que el área es un hábitat crítico para tortugas. La agencia a cargo de la preservación de los recursos naturales en la zona advirtió que el complejo hotelero afectaría la playa. Como parte de la construcción, la agencia también anticipó la destrucción de casi 10 cuerdas de bosque seco y matorrales.

En México, Aman Resorts estrenará este año una hospedería y un complejo residencial de unos 1,550 metros de extensión en Costa Palmas. William Bennett, uno de los tres desarrolladores de Esencia, contribuyó a la construcción de otro hotel en la comunidad. Tras el desarrollo de Costa Palmas, la falta de acceso a agua potable se agravó para los residentes de comunidades colindantes de escasos recursos económicos.

Falsa la aseveración 

Las declaraciones de Roberto Ruiz Vargas de que el turismo de lujo minimiza los impactos ambientales son FALSAS según muestran las observaciones de las agencias gubernamentales con pericia en la materia, así como con la trayectoria de estos tipos de mega desarrollos turísticos en otras partes del mundo y con estudios sobre el tema.

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