El “éxito” de New York Mortgage

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Te pintaba la casa, te sellaba el techo, te ofrecía asesoría notarial gratuita y prometía otorgarte el préstamo rapidito para que pudieses comprar tu casa. Además figuraba en cuanta actividad caritativa y social que se pueda imaginar.

Así nació New York Mortgage Bankers (NYMB) en 2002 con una sucursal y creció como la espuma. En sus primeros dos años el banco hipotecario -hoy desaparecido y  acusado de 482 cargos criminales por defraudar a clientes, bancos y al gobierno- quintuplicó su cartera de hipotecas bajo el liderato de su presidenta y principal accionista Nancy Hernández Chávez a base de procesos laxos de cualificación de clientes (dirigidos a personas con problemas de crédito), y de intensas campañas de publicidad y relaciones públicas.

Según reportes periodísticos de la época, NYMB proyectaba cerrar su primer año de operaciones con unos $50 millones en hipotecas financiadas, y en el 2004 dicho estimado había aumentado a $250 millones. Para el 2007 la proyección había incrementado a $275 millones y NYMB tenía seis sucursales, incluyendo una megasucursal inaugurada en febrero de ese año, un moderno edificio de 10,000 pies cuadrados establecido a un costo de $1 millón en el exclusivo sector de San Patricio en Guaynabo.

Mientras tanto tras bastidores se cocinaban serios problemas con sus prácticas de refinanciamiento de hipotecas.

La citada inauguración ocurrió sólo siete meses antes de que explotara públicamente el escándalo del fraude de NYMB mediante una orden de cese y desista de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras (OCIF). Este caso administrativo estimaba que había sobre un centenar de clientes afectados; posteriormente el caso se convirtió en la citada acción criminal que incluyó sólo a 23 consumidores. Pero en realidad los problemas de NYMB y de Hernández habían comenzado mucho antes, a meses de su nacimiento, ya que la OCIF venía investigándola desde el 2003.

Días después de la orden que prohibió a NYMB continuar su práctica hipotecaria, Hernández anunció que inyectaría $5 millones y que reestructuraría la empresa para generar ahorros con la expectativa de que la OCIF diera marcha atrás a su determinación y le permitiera continuar originando préstamos. En ese momento la banquera responsabilizó a las entidades que compraban sus hipotecas en el mercado secundario porque alegadamente hacían compromisos de comprar hipotecas preaprobando clientes que luego se negaban a honrar.

Los cargos criminales radicados contra Hernández, su hija Noemí Pérez y NYMB fueron por violar la Ley Hipotecaria y por apropiación ilegal tanto de dineros privados como de fondos públicos. NYMB y sus principales ejecutivas fueron acusadas por retener ilegalmente los balances de cancelación de las hipotecas que refinanciaban de sus clientes en vez de remitirlos a las casas hipotecarias previas por lo que los clientes terminaron con dos hipotecas en vez de una. NYMB tampoco remitía al Departamento de Hacienda los cobros de sellos de rentas internas y comprobantes de pago para la cancelación de los pagarés hipotecarios de las propiedades refinanciadas.