Tras diez meses de espera, la Universidad de Puerto Rico (UPR) y el Centro de Investigación en Ciencias Moleculares firmaron este miércoles un nuevo acuerdo por un año que da paso a la transferencia de $1 millón en fondos a la corporación sin fines de lucro, una semana después de que el Centro de Periodismo Investigativo (CPI) revelara un tranque entre ambas partes que mantuvo a la institución científica sin los fondos presupuestados para su operación.
Aunque la firma ocurrió este miércoles, el CPI supo que la negociación se dio el pasado viernes 8 de mayo, un día después de la publicación de este medio. El pasado martes se citó una conferencia de prensa para hacer el anuncio, pero luego se canceló.
A diferencia del acuerdo previo, que venció el 30 de junio de 2025 tras permanecer vigente durante seis años, el nuevo pacto “viabiliza una transferencia de fondos de $1 millón para este año fiscal y establece un marco de colaboración, cumplimiento y continuidad operacional con una asignación sujeta a la aprobación de la Junta de Gobierno de $1 millón adicional para el año fiscal 2027”, dijo la presidenta de la UPR Zayira Jordán Conde en declaraciones escritas.
“Esta determinación refleja una gestión responsable y necesaria para proteger la continuidad de la investigación científica, pero también para asegurar que cada recurso institucional se administre con controles claros, cumplimiento y visión de sostenibilidad”, acotó.
Jordán Conde defendió que la firma del memorando de entendimiento va más allá de una mera transferencia de fondos y la presentó como parte de una reorganización institucional dirigida, según dijo, a atender necesidades inmediatas del Centro Molecular mientras se encamina hacia una estructura “más sostenible” y alineada con las prioridades académicas, científicas y fiscales de la UPR.
El tranque que mantuvo al Centro sin un nuevo pacto respondía a diferencias entre las partes sobre los términos fiscales del acuerdo, las cláusulas de gobernanza, su vigencia y la asignación anual de fondos para su operación.
Además, el director del Centro Molecular, Eduardo Nicolau, advirtió sobre unas cláusulas que buscaba incluir la presidencia de la Universidad en las que se incluían un lenguaje de “lealtad” a la administración universitaria que, a su juicio, “ponían en riesgo el estatus de corporación sin fines de lucro del Centro”.
Previo a la firma, el Director había advertido al CPI que, sin una transferencia de al menos $1 millón antes del 15 de mayo, el Centro tendría que limitar compras de materiales, posponer mantenimiento e interrumpir proyectos de mejoras a la infraestructura del edificio en Río Piedras, donde se desarrollan investigaciones sobre enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer y Parkinson, cáncer, tecnologías de purificación de agua y nuevos materiales, incluidas baterías de litio.
Firman tras presión de científicos y estudiantes
La firma del acuerdo también ocurre después de que 29 científicos de la UPR enviaron una carta el 1 de mayo a la presidenta de la institución y a la Junta de Gobierno, en la que alertaron que la falta de fondos amenazaba “directamente la operación del Centro, su sostenibilidad a largo plazo y la capacidad institucional para obtener fondos externos para investigación”. Al reclamo también se unieron estudiantes del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) quienes enviaron una carta el 11 de mayo a la Presidenta en la que exigieron “atención inmediata a un problema irresuelto con el Centro Molecular” en alusión a la falta de un acuerdo que permitiera la transferencia de los fondos.
“La inefectividad para lograr este acuerdo, pone en riesgo fondos para infraestructura y compras esenciales de un número considerado de investigaciones lideradas por facultad y estudiantes (…) La manera en cómo [Jordán Conde] ha atendido esta situación del Centro Molecular, generó la percepción de que no está en cumplimiento cabal con los criterios específicos del perfil de la presidencia de la UPR”, lee la misiva firmada por Christian Rivera Cátala, presidente del Consejo General de Estudiantes del RCM.
Actualmente, el Centro Molecular alberga a unos 42 investigadores y 225 estudiantes subgraduados y graduados del RCM y del Recinto de Río Piedras.
El convenio anterior venció un día antes de que Jordán Conde asumiera la presidencia de la UPR. Durante seis años, ese acuerdo garantizó $8.5 millones en fondos para la operación del Centro. En los diez meses sin un nuevo convenio, la corporación operó en déficit, según advirtió al CPI el director del Centro Molecular.

Foto por Víctor Rodríguez Velázquez | Centro de Periodismo Investigativo
Nicolau indicó que un acuerdo temporero de un año permitiría dar continuidad operacional al Centro durante ese periodo y evitar la paralización de proyectos de infraestructura, compras y pagos de nómina, aunque reconoció que quedaría pendiente definir cómo sería un convenio a más largo plazo, como era el anterior.
El funcionamiento del Centro requiere cerca de $2 millones anuales, mientras que los ingresos propios de este año alcanzaron apenas $700,000. La operación ha sido complementada parcialmente con $3 millones en fondos del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) otorgados en 2022, destinados a atraer investigadores y desarrollar proyectos en terapia celular y genética, así como con otros $3 millones provenientes del Plan de Rescate Americano (ARPA).
El edificio del Centro de Investigación en Ciencias Moleculares comenzó a desarrollarse en 2004 como parte de una iniciativa de la UPR y, en 2010, fue estructurado como una corporación sin fines de lucro adscrita al sistema universitario, con autonomía operacional para reducir su exposición a cambios en la gobernanza institucional.
Esta historia es posible mediante una colaboración entre el Centro de Periodismo Investigativo y Open Campus.


La incompetencia y mediocridad de Zayira Jordán no tienen límites. Pero para solicitar “lealtad” no le tiembla la mano. “Lealtad” politiquera y a su partido corrupto, por encima de la relevancia clínica de estudios e investigación que beneficiarà a toda la poblaciôn boricua. La falta de escrúpulos y la sumisión partidista nos catapultan en este desgobierno. Si no es por el periodismo independiente, tampoco nos enteramos de estos amapuchos.
Busquen y lean la biografía del Dr. Eduardo Nicolau, director del Centro Molecular para que conozcan la calidad de científicos con que cuenta este archipièlago. Es producto de la UPR a la que ha dedicado su vida profesional. Verguenza les debe dar a quienes intentan obstaculizar el compromiso de jòvenes como el Dr. Nicolau. Otro ejemplo màs de hasta dónde llega la politiquería barata que intenta regir la educación pública en Puerto Rico.