Gobierno entrega base de datos de mortalidad al Centro de Periodismo Investigativo, pero está incompleta

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El Centro de Periodismo Investigativo (CPI) recibió este viernes de parte del Departamento de Justicia la Base de Datos de Mortalidad en Puerto Rico desde el 2007 hasta el 6 de mayo de 2020, como resultado de la demanda incoada por la organización el pasado 28 de abril. Una revisión preliminar de los datos recibidos revela que la información está incompleta.

Entre las deficiencias detectadas figura que el mes de abril de 2020 refleja menos de 2,000 muertes, cuando por los pasados seis años las muertes mensuales en Puerto Rico de enero a abril han excedido las 2,200. En lo que va del 2020, no ha habido un mes en que las muertes mensuales en Puerto Rico hayan sido menos de 2,500 lo cual representaría una diferencia de sobre 600 muertes menos en abril con respecto a enero, febrero, e incluso marzo, cuando Puerto Rico ya vivía una cuarentena.

Otros indicadores de que la Base de Datos entregada está incompleta para el año 2020 son el hecho de que la principal causa de muerte está en blanco en el 15% (1,495) de las 9,771 muertes incluidas para 2020, y que para el 6 de mayo solo se incluyen tres muertes cuando en Puerto Rico mueren en promedio de 50 a 60 personas al día. Ese mismo día, Ciencias Forenses informó que recibió 67 casos, y el día siguiente otros 67.

En cumplimiento con su misión con el acceso a la información, el CPI hizo públicas las bases de datos obtenidas del Gobierno de Puerto Rico para uso de todos los ciudadanos, con la salvedad de que la misma debe de ser utilizada tomando en cuenta que no muestra un cuadro completo de la mortalidad registrada en Puerto Rico en el 2020, particularmente en el caso de los meses de abril y mayo.

 El CPI preguntó al Departamento de Salud, agencia a la cual está adscrita el Registro Demográfico, cuál era el porcentaje de entrada de defunciones para cada mes de 2020 en la base de datos entregada, pero la agencia no ha respondido.

La semana pasada el Registro informó a medios de comunicación la cifra de 1,711 defunciones en abril, y el secretario de Salud, Lorenzo González, reiteró el dato esta semana, dando a entender que la cifra era una completa. La base de datos presentada seis días después al CPI, a pesar de estar incompleta, refleja 1,928 muertes, o sea, al menos 217 muertes adicionales para el mismo periodo.

Actualización y nota de la editora

La base de datos de causas de muerte es un documento que se considera público, y que desde 2010 el Gobierno ha entregado de forma íntegra al CPI y a otras entidades privadas y públicas, y a personas que la solicitan y utilizan para distintos fines. La misma, contiene información sobre el nombre, dirección, causa de muerte, lugar de fallecimiento, nombre y dirección de los padres, entre más de cien campos de información.

El CPI hizo esta base de datos pública según la recibió por primera vez en 2018. En esa ocasión, la base de datos publicada incluía desde el 18 de septiembre de 2017 hasta el 13 de junio de 2018.

La base de datos fue la única forma en que se fueron posibles investigaciones como Los muertos de María, y otras sobre los brotes de leptospirosis o muertes violentas, mediante la corroboración de datos, nombres, y contacto con familiares para conocer las circunstancias de muchos de estos casos.

En el caso de las bases de datos entregadas por el Registro Demográfico este viernes, 8 de mayo, las mismas incluyen los datos desde 2007 hasta el 6 de mayo de 2020, aunque como hemos señalado, los últimos meses no tienen la información completa.

Tras la publicación, hemos recibido preocupaciones legítimas sobre cómo mejor hacer la información disponible. El CPI entiende que no debe ejercer ningún criterio de censura para alterar la base original que entregó el gobierno. El tribunal dictaminó que los datos en ella son públicos, y no encontramos justificación para determinar algo distinto. En el balance del interés público, entre la protección de la privacidad y el derecho de los ciudadanos a tener datos certeros de salud pública, el CPI entiende que lo segundo es de mayor peso.

Sin embargo, mientras encontramos el mecanismo más apropiado para hacer disponibles los datos atendiendo las preocupaciones que han planteado algunas personas, de forma temporera, solo proveeremos la base de datos a las personas o entidades que lo soliciten y accedan a que su información se haga pública.

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