Cuidado con la mirada legalista 

Me ha llamado la atención cómo un puñado de abogados y contadores públicos autorizados en Puerto Rico han intentado minimizar los hallazgos y denuncias que se hacen en la investigación internacional Pandora Papers, que expone cómo el sistema financiero de paraísos fiscales beneficia a los más ricos y poderosos del mundo. Es legal, dicen. No es casualidad que en los paraísos fiscales proliferen las empresas offshore, las compañías fantasma o de papel, y los fideicomisos. Pueden servir a fines legítimos, pero también se ha demostrado cómo son usadas para mover o esconder el capital – a veces mal habido – de dictadores, traficantes de armas o drogas, o grandes y conocidas marcas como Nike y Apple. Algunas de estas empresas pueden ser legales, en apariencia.

De Chayanne a contratistas del gobierno: los puertorriqueños en los Pandora Papers

Los Pandora Papers — una nueva filtración de más de 11.9 millones de documentos de compañías offshore obtenida por el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos (ICIJ en inglés) — incluyen al puertorriqueño Élmer Figueroa, mejor conocido como Chayanne, entre los artistas que han tenido este tipo de negocios. 

El cantante figura como dueño de una offshore llamada Fentress International, S.A., reveló El País de España como parte de la investigación internacional. Un poder notarial de 2001 autorizó a Chayanne a representar, cobrar, pedir préstamos y firmar contratos a nombre de Fentress. La entidad fue disuelta en el 2013. De la filtración también surge cómo se utilizó una firma panameña, Overseas Management Corp. (OMC), para abrir una compañía en Florida llamada Eloisa Investments LLC.

At the table, from a place of distrust

Journalists, because of their training, are a distrusting people. And, based on our experience, we especially distrust politicians and structures of power. No exceptions. It’s in our nature. Despite this, last week I spent three days at the Capitol Building, summoned by Reps.

We’ve Lost Our Journalistic Memory

Anyone who wants to find information on a high-profile criminal case or the professional execution of an official from the 90s or 2000s, or on the history of a business, an artist, or an athlete, has no choice but to go to the newspaper and magazine collection at the José M. Lázaro Library at the University of Puerto Rico’s Río Piedras Campus, a San Juan neighborhood. Two weeks ago, I tried to corroborate some historical data while editing content. Who were the journalists that covered the Department of Education in the 1990´s before Víctor Fajardo was accused of corruption in that agency? Which reporters were key in revealing the AIDS Institute case, in addition to the late former Rep. David Noriega? I once again ran into one of the most terrible obstacles for any Puerto Rican researcher: there are no online historical archives of newspapers beyond the last 14 years.

Nos quedamos sin memoria periodística

Quien quiera encontrar información de algún caso criminal de alto perfil o del desempeño de algún funcionario de los años 90 o 2000, o sobre la trayectoria de una comerciante, un artista o una atleta, no tiene de otra que ir a la colección de periódicos y revistas de la Biblioteca José M. Lázaro del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Hace dos semanas intenté corroborar algunos datos históricos mientras editaba varios textos. ¿Quiénes habían sido los periodistas que cubrieron el Departamento de Educación en los 90 antes de que Víctor Fajardo fuera acusado de corrupción en esa agencia? ¿Qué reporteros fueron clave en revelar el caso del Instituto del SIDA, además del fallecido ex representante David Noriega? Me volví a topar con uno de los obstáculos más terribles para cualquier investigador puertorriqueño: no hay archivos históricos en línea de los periódicos, más allá de los últimos  14 años.

Let’s Blow Out a Candle for the Court Cases Against the Board and the Government

During the past years, Puerto Rico has been witnessing a mise en scene in which the Fiscal Control Board says, “We have to cut here” and the government tells the press “I am not going to cut anything.” The net result is that many of the cuts have indeed been made, seen and felt. As when there was a lack of resources in the Institute of Forensic Sciences to process “rape kits,” or when funds were cut from the Women’s Ombudsman Office. There are also less visible cuts that take their toll, as when agency employees have retired and are not replaced to “save money,” and the ones left behind are unprepared and have no references on processes and public services. Several economists have questioned the lack of transparency in the methodology used by the government as well as the Board to draft the economic projections, fiscal plans and budgets. The projections are barely met, the fiscal plans are a fictional exercise that fills the pockets of fancy consultants in the United States. And after fighting to approve budgets, all kinds of reallocations are made, and sometimes, money miraculously appears out of nowhere when there is a crisis that arouses passions in public opinion.

A cantarle cumpleaños al caso en el tribunal contra la Junta y el Gobierno

El país ha estado asistiendo durante los pasados años a una puesta en escena en la cual la Junta de Control Fiscal dice “hay que cortar por aquí” y el Gobierno le dice a la prensa “no voy a cortar”. El resultado neto es que muchos de los recortes en efecto se han dado, se ven y se sienten. Como cuando faltan recursos en el Instituto de Ciencias Forenses para procesar “rape kits”, o cuando se recortaron fondos a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres. También hay recortes menos visibles que pasan factura, como cuando los empleados de una agencia se van retirando y no los reemplazan para “ahorrar”, quedándose personas sin preparación y sin referencias sobre los procesos y los servicios públicos. No son pocos los economistas que han cuestionado la poca transparencia en la metodología usada tanto por el Gobierno como por la Junta para elaborar las proyecciones económicas, los planes fiscales y los presupuestos.