Puerto Rico Act 22 Tax Incentive Fails

A company owned by Hamed R. Wardak was investigated by the U.S. Congress in 2010 for allegedly paying Taliban insurgents with money from a contract with the U.S. Department of Defense. The contractor denied the allegation made in an investigative report. In 2015, Wardak moved to Dorado and took advantage of Act 22. The incentive exempts foreigners from paying capital gains taxes — the law calls them “resident investors” — who move their main residence to the island. That is, 0% taxes on these people’s wealth.

Fracasa la exención contributiva de la Ley 22

Una compañía de Hamed R. Wardak fue investigada por el Congreso en el 2010 por presuntamente pagar a insurgentes del Talibán con dinero de un contrato con el Departamento de Defensa de Estados Unidos. El contratista negó la imputación en un reportaje periodístico. En el 2015, Wardak se mudó a Puerto Rico y se acogió a la Ley 22. El incentivo exime del pago de contribuciones sobre ganancias de capital a extranjeros — la ley los llama “inversionistas residentes” — que mueven su vivienda principal a la Isla. Es decir, permite un 0% de impuestos a la riqueza de estas personas.

Never-Ending Wait for Thousands of Puerto Ricans Who Filed Claims in Bankruptcy Proceeding

It was the morning of November 18 when federal Judge Laura Taylor Swain asked several times if anyone had come to the offices of Piloto 151 in Hato Rey to participate in the hearing. A dozen people with masks waited outside, but the official from the federal court in Puerto Rico who was there told the judge that no one had arrived. People were told to go back home. Carmen López was furious when she left, with the lawyer who was there and with the government of Puerto Rico, which, she claims, owes her money. She worked as a public school principal and claims that the Department of Education never paid her salary increases that she should have received since at least the 1980s.

No termina la espera de miles de puertorriqueños que reclamaron en la quiebra

Era la mañana del 18 de noviembre cuando la jueza Laura Taylor Swain preguntó varias veces si había llegado alguien a las oficinas de Piloto 151 en Hato Rey para participar de la vista. Una decena de personas con mascarillas esperaba afuera, pero la funcionaria del tribunal federal en Puerto Rico que estaba allí le dijo a la jueza que no había llegado nadie. A la gente, la enviaron de vuelta a su casa. Carmen López salió furiosa con el abogado que la atendió allí y con el Gobierno de Puerto Rico que, según reclama, le debe dinero. Trabajó como directora de una escuela pública y asegura que el Departamento de Educación nunca le pagó los aumentos salariales que debió recibir desde, por lo menos, la década de los 80.

Los puertorriqueños llenan el Censo una y otra vez

A mediados de agosto, solo uno de cada diez hogares había completado el cuestionario del Censo 2020 en Barrio Obrero Marina en Santurce según la Oficina del Censo de Estados Unidos. Doña Carmen quiso corroborar este dato preguntando en su sector: “¿Llenaste el Censo?” 

Con el sol de mediodía encima y su mascarilla bien puesta, Carmen Febres Alméstica, la líder comunitaria que preside la organización de residentes G-8 del Caño Martín Peña, comenzó por la calle Argentina. 

Desde el balcón de una casa en esa calle, con su perro ladrando sin descanso detrás del portón de la entrada, Raquel Pérez saludó a doña Carmen y le contestó que sí, que su hija llenó el formulario por ella. Aseguró que varios de sus vecinos también lo llenaron y que recibió dos visitas de encuestadores después de haber contestado. De allí, Febres Alméstica pasó a la calle 5, luego subió por la Avenida Rexach hasta la calle 14, su “querida calle 14”, donde vive hace aproximadamente 65 años. En el trayecto, un señor que barría frente a su barra, clausurada por la pandemia, dijo que lo llenó por internet.

Puerto Rico residents say they answered the 2020 census. The government keeps asking again.

In Barrio Obrero Marina, a working class neighborhood of San Juan, the U.S. Census Bureau said that fewer than one in 10 households had answered the 2020 census by mid-August. Community leader Carmen Febres Alméstica set out to see if the government was right. Wearing a face mask under the midday sun, Febres Alméstica, who chairs a local residents’ organization, began on Argentina Street. A woman named Raquel Pérez, her dog barking non-stop behind her small entrance gate, greeted Febres Alméstica from a balcony. Pérez said her daughter filled out a census form for her.

The Reasons for the Limited Number of Molecular Tests in Puerto Rico

Finding molecular tests that confirm a COVID-19 diagnosis in Puerto Rico is currently quite challenging, and the government restricts who has access to them. One of the reasons is the lack of materials such as reagents, the chemicals necessary to detect the coronavirus. “All reference labs have a need for reagents,” said Ilia Toledo, president of the Toledo Clinical Laboratory, one of the largest in Puerto Rico. In addition, the 200 members of the Association of Clinical Laboratories face problems getting swabs for sampling, its President Juan Rexach confirmed. The standard justification given for the lack of swabs, transport vials, and chemical reagents — all necessary to administer and process these tests — is fierce competition for these supplies throughout the U.S. and around the world.