A cantarle cumpleaños al caso en el tribunal contra la Junta y el Gobierno

El país ha estado asistiendo durante los pasados años a una puesta en escena en la cual la Junta de Control Fiscal dice “hay que cortar por aquí” y el Gobierno le dice a la prensa “no voy a cortar”. El resultado neto es que muchos de los recortes en efecto se han dado, se ven y se sienten. Como cuando faltan recursos en el Instituto de Ciencias Forenses para procesar “rape kits”, o cuando se recortaron fondos a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres. También hay recortes menos visibles que pasan factura, como cuando los empleados de una agencia se van retirando y no los reemplazan para “ahorrar”, quedándose personas sin preparación y sin referencias sobre los procesos y los servicios públicos. No son pocos los economistas que han cuestionado la poca transparencia en la metodología usada tanto por el Gobierno como por la Junta para elaborar las proyecciones económicas, los planes fiscales y los presupuestos.

Current Transparency and Open Data Laws in Puerto Rico Should Have Never Been Approved

The Puerto Rico House of Representatives’ Government Commission is investigating the result of the implementation of Acts 122, “Open Data Act,” and 141 of 2019, “Transparency and Expedited Procedure for Access to Public Information Act.”

The Center for Investigative Journalism (CPI, in Spanish) was invited to the public hearing held last Tuesday and we testified to expose some of the problems of access to information that journalists specifically face when we ask for public information, before and after the approval of these laws. Long story short: Acts 122 and 141 of 2019 should never have been approved. Without public hearings, without accepting the multiple amendments submitted by the groups that continuously request public information, and signed in an act of contempt, and we could say revenge, the day before Gov. Ricardo Rosselló left La Fortaleza. They haven’t been of much use. Access to information today is no better than before.

Las leyes de transparencia y datos abiertos nunca debieron aprobarse

La Comisión de Gobierno de la Cámara de Representantes investiga el resultado de la implantación de las leyes 122 de 2019, “Ley de Datos Abiertos”, y la 141 de 2019, “Ley de Transparencia y Procedimiento Expedito para el Acceso a la Información Pública”. El Centro de Periodismo Investigativo fue invitado a la vista pública este martes y participamos para exponer algunos de los problemas de acceso a la información que concretamente enfrentamos los periodistas cuando pedimos información pública, antes y después de la aprobación de estas leyes. Les adelanto la conclusión, para los que tengan poco tiempo: las leyes 122 y 141 de 2019 nunca debieron aprobarse. Sin vistas públicas, sin acoger las múltiples enmiendas sometidas por los grupos que solicitan continuamente información pública, y firmadas en un acto de menosprecio, y podríamos decir venganza, el día antes de que Ricardo Rosselló saliera de La Fortaleza. No han servido de mucho.

Puerto Rico Health Department’s COVID-19 math is wrong

Bad news about the COVID-19 epidemic in Puerto Rico hit this morning like a bucket of cold water: the Health Department had been incorrectly reporting data on infections on the island for the past four weeks. Health Secretary Lorenzo González acknowledged today to the Center for Investigative Journalism (CPI) that the agency has been mixing the results of molecular tests, which confirm that a person has the virus, with results of serological tests or “rapid test kits,” which should not be used to inform infection status, says the U.S. Food and Drug Administration (FDA). The implications: There has been a double, perhaps even a triple count of test results in Puerto Rico’s official COVID-19 statistics. For example, a person who tested positive on the rapid test and then had a molecular or “PCR” test confirming that positive, it can be counted as two separate cases in the numbers reported by the Government. 

The CPI asked if the current number of confirmed cases of COVID-19 in Puerto Rico has a double or even triple count.

Falsehood Behind the State Epidemiologist in Charge of the Response to the Coronavirus

State Epidemiologist Carmen Deseda, responsible to advise and inform citizens on how to fight the coronavirus pandemic in Puerto Rico, has no formal academic training as an epidemiologist, but instead took a course that accredits her as an Epidemiology Officer, the Center for Investigative Journalism (CPI, in Spanish) found. According to her curriculum vitae, Deseda has a bachelor’s degree in Biology from the University of Puerto Rico and an MD in Medicine from the Universidad Central del Caribe in Puerto Rico. In 1980, she participated in a field epidemiology training at the Epidemiology Intelligence Service Unit at the Atlanta headquarters of the Centers for Disease Control and Prevention (CDC). She has no master’s degree or PhD in epidemiology. Her field training in epidemiology was offered by the CDC, which is not an academic institution, and is offered to coach doctors who will practice as “State Epidemiologists.”

Deseda was appointed State Epidemiologist in 1994 by ex-Governor Pedro Rosselló-González.

Papelón tras papelón en el caso del almacén de Ponce

Los papelones de la secretaria de Justicia, Denisse Longo Quiñones, en el caso de acceso a la información que presentaron la Asociación de Periodistas de Puerto Rico y el Centro de Periodismo Investigativo para obtener informe de la investigación sobre el almacén de suministros en Ponce, deben parar. Son demasiados. Como si no fuera suficiente con el acto mismo de que el Gobierno dejara sin distribuir oportunamente los suministros disponibles a la gente que los necesitaba. Se siguen usando recursos del Estado para ocultar un documento que a todas luces la ciudadanía tiene el derecho a conocer. El Tribunal de Primera Instancia de San Juan ordenó al Departamento de Justicia (DJ) este pasado viernes a las 4:52 pm entregar de forma inmediata el informe.