Ultimátum de AES: pide un rescate económico al Gobierno de Puerto Rico

Envío de correos electrónicos, reuniones con figuras clave de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y la discusión de un Memorando de Entendimiento para renegociar el contrato de AES Puerto Rico (AES-PR) con el Gobierno de Puerto Rico seis años antes de que se venza. Todo ha ocurrido durante los pasados 11 meses, fuera del escrutinio público. Sin embargo, una carta de la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko a la Junta de Gobierno de la AEE destapó lo que hasta hoy había sido un secreto entre ejecutivos de AES y miembros de la administración de Pedro Pierluisi: que la carbonera atraviesa su peor crisis económica y que para salir de ella reclama que el Gobierno de Puerto Rico salga a su rescate. “El problema de flujo de efectivo en AES-PR es grave”, revela Jesús Bolinaga Serfaty, presidente de esa empresa, en una comunicación escrita el 24 de marzo de 2021 a ejecutivos de la AEE que se había mantenido en secreto, pero que el Centro de Periodismo Investigativo y La Perla del Sur obtuvieron tras meses de solicitudes y la presentación de un recurso de Mandamus para acceso a información pública. De los documentos trasciende que desde junio de 2021 AES quiere pasar la titularidad de su carbonera en Guayama a la corporación pública o cualquier otra entidad gubernamental, que la AEE le conceda un nuevo contrato, esta vez solo como “operador” de la instalación, y que el Gobierno de Puerto Rico asuma todos sus gastos, incluyendo la compra del carbón y más de $150 millones en costos ambientales.

Monsanto Sued in Puerto Rico for Alleged ‘Intentional and Negligent’ Harm to an Ex-employee’s Health

After suffering a severe allergy and respiratory problems while working in Puerto Rico with experimental agrochemicals for the multinational seed producer Monsanto, agronomist Iris Pellot sued the company for allegedly causing her “intentional and negligent” harm, as well as violating her constitutional rights. The first day in court was on Friday, Jan. 24. Sitting on one of the benches in room 601 at the Aguadilla Superior Court, Pellot hugged two of her children while she cried. She was telling them she was nervous because of the hearing that was about to start before Judge Miguel Trabal-Cuevas.

Viven y juegan entre el arsénico de las cenizas de AES

Según la Agencia de Protección Ambiental federal, el límite de seguridad aceptado de arsénico en suelos residenciales es 0.68 partes por millón. En algunos suelos al sur de Puerto Rico este verano se recogieron muestras que sobrepasan 22 veces el límite aceptado por la agencia.

Arroyo Barril: coal ash and death remain 15 years later

While in Dominican Republic there is a debate over the number of people who must be compensated after breathing and swallowing — for years — AES coal ashes that reached Arroyo Barril, in Puerto Rico the government is presenting a regulation that perpetuates the toxic waste on the island.

Veredicto judicial abre la puerta a la relación de las cenizas de carbón con muertes y enfermedades de obreros

Tras un juicio que se extendió por tres semanas, un jurado de la Corte del Distrito Este de Tennessee determinó que las toneladas de cenizas que se extrajeron del peor desastre ambiental ocurrido en los Estados Unidos pudieron provocar la muerte de al menos 30 de los 250 trabajadores contratados para su remoción. Asimismo, implicó este miércoles que los obreros que laboraron por cinco años en esa limpieza pudieron contraer leucemia, cáncer de pulmón y cerebro, enfermedades respiratorias crónicas y cardiopatía coronaria a consecuencia de su exposición prolongada al material, confirmó a La Perla del Sur y el Centro de Periodismo Investigativo Jim Scott, unos de los seis abogados a cargo de la defensa de los 220 sobrevivientes. Durante décadas, las compañías eléctricas que producen cenizas de carbón en Estados Unidos y Puerto Rico han negado que este desecho sea tóxico y nocivo a la salud. Los hechos de este caso se remontan al 22 de diciembre de 2008, cuando en la ciudad de Kingston, Tennessee, se quebró el dique de un estanque de la central eléctrica Tennessee Valley Authority (TVA), el cual almacenaba un billón de galones de lodo de cenizas. El accidente provocó que una ola gris arropara 300 cuerdas de terreno con hasta seis pies de cenizas, destruyera propiedades y contaminara el río Emory – un tributario del río Tennessee – con un cóctel de tóxicos como arsénico, cadmio y cromo.