Ante la Junta de Control Fiscal una petición para revelar privilegios fiscales a empresas como Monsanto

La Junta de Control Fiscal, entidad federal que negocia la bancarrota de la Isla, recibió una solicitud para que tome acción ante la necesidad de publicar  privilegios contributivos del Gobierno al sector privado, como el mantengo corporativo a Monsanto, en momentos de recortes a la Universidad de Puerto Rico, los municipios, los servicios de salud y las pensiones. Espacios Abiertos (EA), una organización que promueve la transparencia gubernamental, envió este jueves una carta y un informe a la Junta de Control Fiscal, pidiendo el registro público o presupuesto de gastos fiscales, con el detalle de todos los subsidios, incentivos, exenciones de impuestos, tasas contributivas preferenciales y otros beneficios que recibe el sector privado. La Ley “PROMESA”, aprobada por el Congreso de EE. UU. para que Puerto Rico reestructure su deuda, indica en la sección 208 (b) que los miembros de la Junta o sus empleados no podrán publicar los informes sobre subsidios, y que tendrán que cumplir con las leyes territoriales y federales en el manejo de información confidencial sobre los contribuyentes.

Tanto apretar hasta que explota el paro general

La proliferación de protestas en Puerto Rico era cuestión de tiempo. Sucedieron en Argentina, en Grecia y en la ciudad de Detroit, en respuesta a las políticas de austeridad implantadas por sus gobiernos ante las crisis financieras. En la Isla, el paro general pautado para el 1º de mayo no ha sido convocado exclusivamente contra los recortes de la administración de Ricardo Rosselló, sino contra la Junta de Control Fiscal, el poder que obliga a sacar la tijera, impuesta por Estados Unidos para que la isla pague la deuda. El paro tiene esta vez una dimensión más amplia que la del tradicional Día Internacional de los Trabajadores del 1º de mayo. Los estudiantes, profesores y empleados no docentes de la Universidad de Puerto Rico protestarán contra los agresivos recortes que ponen en jaque la educación pública.

Universidad, deuda y libertad

Las empresas de biotecnología agrícola como Monsanto han recibido más de $526 millones en subsidios, incentivos industriales y tasas contributivas preferenciales durante los diez años de la crisis, según lo demostró una investigación del Centro de Periodismo Investigativo. Ese es prácticamente el recorte que Rosselló le quiere hacer a la Universidad.

Sick Employees of Transgenic Companies Report their Cases to the Government of Puerto Rico

Agronomist Iris Pellot walked up to a plain laid bare by herbicide. Only crops of genetically modified corn could withstand this agrochemical. With safety goggles, steel-tipped leather boots and a four-month-old pregnant belly, she showed for work with crops from the multinational Monsanto in the village of Isabela, northwest of the transgenic epicenter of Puerto Rico. Her hands brushed the plants like many times before, but that day, her skin was marked with embossed red lines, as if it had been whipped with a burning wand. Pellot raises her head to catch some air, scratching her neck as if her throat was still stinging, and goes back to that day of 2010 in a mental journey.

Empleados enfermos de las empresas de transgénicos reportan sus casos al gobierno de Puerto Rico

La agrónoma Iris Pellot caminó hasta un llano pelado por herbicida. Sólo sobrevivían filas de maíz modificado genéticamente para resistir este agroquímico. Con gafas de seguridad, botas de cuero con punta de acero y una barriga de cuatro meses de embarazo, se presentó a trabajar con cultivos de la multinacional Monsanto en el pueblo de Isabela, al noroeste del epicentro transgénico de Puerto Rico. Sus manos rozaron las plantas como en otras ocasiones, pero ese día se le marcaron líneas rojas en la piel, como si la hubieran azotado con una varita en llamas. Pellot levanta la cara cogiendo aire, se rasca el cuello como si aún le picara la garganta, y regresa en la memoria a ese episodio de 2010.