Alianzas, sí o sí

Hace años que observo una transformación social y política en Puerto Rico. El histórico resultado electoral de esta última jornada no debió tomar por sorpresa a nadie debido al cada vez más evidente hastío de la ciudadanía con décadas de ciclos electorales de lealtad a los, hasta ahora, dos partidos principales sin que se hayan logrado cambios de peso en política pública, adecentamiento en la gestión pública ni transparencia en los procesos de gobernanza. 

No ha disminuido la pobreza en el país, el deterioro de la infraestructura pública es cada vez más notable, los servicios públicos menguados, la falta de oportunidades y de trabajo, la corrupción, la ausencia de iniciativas de desarrollo económico local de peso que impulsen al país en una nueva dirección. Ninguno de los partidos que han tenido el turno al bate han logrado atender estos problemas estructurales. De ahí sale la diversidad que surge en la nueva Asamblea Legislativa, con decenas de caras nuevas que hacen evidente el cambio de liderato  desde el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y el Proyecto Dignidad (PD), tras lograr en conjunto el voto del 35.14% del electorado. Resulta que no solamente han roto el paradigma político tradicional en Puerto Rico, sino que son un punto de no regreso para que el nuevo gobierno venga obligado a administrar desde el consenso para poder ser funcional.

25 personas que se identifican como LGBTTIQA+ figuran como aspirantes en las elecciones 2020

Las papeletas para las elecciones generales de este martes tendrán por primera vez en la historia de Puerto Rico a 25 candidatos y candidatas abiertamente identificadas como personas de la comunidad LGBTTIQA+ que aspiran a puestos políticos este 3 de noviembre. Las siglas responden a la conglomeración de personas lebianas, gays, bisexuales, trasngénero, transexuales, intersexuales, queers y asexuales. La diversidad en las papeletas del 2020 no solo se verá reflejada en términos de diversidad sexual, sino que en términos de género habrá 122 mujeres aspirando a puestos electivos versus 92 que hubo en la papeleta pasada, confirmó Natalie Caraballo de Proyecto 85, una organización cuya encomienda es catalizar la participación política de mujeres como funcionarias electas en Puerto Rico para lograr representación equitativa en el Gobierno. Además, Ana Irma Rivera Lassén, es la primera mujer negra y parte de la comunidad LGBTTIQA+ que preside un partido político, el Movimiento Victoria Ciudadana. De estos 25 aspirantes solo ocho son mujeres, lo que refleja la subrepresentación general de las mujeres en todos los renglones de la participación política en Puerto Rico.

Las figuras al frente y tras bastidores en el equipo político de Pierluisi

Detrás del equipo más cercano que asesora y define estrategias electorales y de política pública del candidato a la gobernación por el Partido Nuevo Progresista (PNP), Pedro Pierluisi Urrutia, hay figuras clave vinculadas al pasado gobernador Ricardo Rosselló Nevares, confirmaron al Centro de Periodismo Investigativo cuatro fuentes de esa colectividad. Entre sus propuestas para lograr “un gobierno limpio y transparente”, Pierluisi aseguró que reformará el proceso de contratación pública y convertirá la Oficina de Administración y Transformación de Recursos Humanos (OARTH) en la Oficina de Administración de Personal utilizando el modelo federal de la Office of Personnel Management para centralizar el reclutamiento del Gobierno a base del principio del mérito. Una propuesta similar tenía Rosselló Nevares cuando llegó a la gobernación. En 2019, creó una página web para establecer un “banco de talento” para el reclutamiento de empleados y funcionarios, que hoy día no funciona. Aunque Pierluisi ha prometido restablecer el principio del mérito para los nombramientos y contrataciones en su gobierno y formar un gabinete nuevo, en su equipo político, que por regla general el elegido termina nombrando a puestos o con contratos públicos, repiten varias de las figuras vinculadas a campañas y administraciones anteriores de la colectividad.

Los puertorriqueños llenan el Censo una y otra vez

A mediados de agosto, solo uno de cada diez hogares había completado el cuestionario del Censo 2020 en Barrio Obrero Marina en Santurce según la Oficina del Censo de Estados Unidos. Doña Carmen quiso corroborar este dato preguntando en su sector: “¿Llenaste el Censo?” 

Con el sol de mediodía encima y su mascarilla bien puesta, Carmen Febres Alméstica, la líder comunitaria que preside la organización de residentes G-8 del Caño Martín Peña, comenzó por la calle Argentina. 

Desde el balcón de una casa en esa calle, con su perro ladrando sin descanso detrás del portón de la entrada, Raquel Pérez saludó a doña Carmen y le contestó que sí, que su hija llenó el formulario por ella. Aseguró que varios de sus vecinos también lo llenaron y que recibió dos visitas de encuestadores después de haber contestado. De allí, Febres Alméstica pasó a la calle 5, luego subió por la Avenida Rexach hasta la calle 14, su “querida calle 14”, donde vive hace aproximadamente 65 años. En el trayecto, un señor que barría frente a su barra, clausurada por la pandemia, dijo que lo llenó por internet.

Puerto Rico residents say they answered the 2020 census. The government keeps asking again.

In Barrio Obrero Marina, a working class neighborhood of San Juan, the U.S. Census Bureau said that fewer than one in 10 households had answered the 2020 census by mid-August. Community leader Carmen Febres Alméstica set out to see if the government was right. Wearing a face mask under the midday sun, Febres Alméstica, who chairs a local residents’ organization, began on Argentina Street. A woman named Raquel Pérez, her dog barking non-stop behind her small entrance gate, greeted Febres Alméstica from a balcony. Pérez said her daughter filled out a census form for her.

El histórico caos electoral de las primarias 2020

Varios días han pasado desde que un sinnúmero de funcionarios y sectores de la población le hayan pedido la renuncia a Juan E. Dávila Rivera. Él aún se mantiene en su puesto, mientras en Puerto Rico reina la incertidumbre electoral.