USACE, Dept. of Housing Block Environmental Justice for Caño Martín Peña Residents

When her children were studying at the Santiago Iglesias Pantín Elementary School in Barrio Obrero, Aileen Morales had to carry them on her back every time the streets next to Caño Martín Peña were flooded. She did not want them to arrive at their classrooms with their legs wet or with the stench caused by the dirty waters that for decades have affected the peace of communities, every time they experience heavy rains. Morales, who is a resident and community leader in the Parada 27 sector, has been watching the news for more than a decade reporting on the flooding events related to the Caño. She has also participated in annual meetings with members of the US Army Corps of Engineers (USACE). The flooding problems and the need to dredge this urban body of water are widely known issues both in Puerto Rico, and in some political circles in the United States, as a matter of environmental justice and health.

Cuerpo de Ingenieros y Departamento de la Vivienda impiden que los residentes del Caño Martín Peña logren su justicia ambiental

Cuando sus hijos estudiaban en la Escuela Elemental Santiago Iglesias Pantín de Barrio Obrero, Aileen Morales tenía que cargarlos a sus espaldas cada vez que se inundaban las calles contiguas al Caño Martín Peña. No quería que llegaran al salón de clase con sus piernas mojadas ni con el hedor causado por las aguas sucias que por décadas han afectado la paz de comunidades, cada vez que experimentan un evento de lluvia fuerte. Morales, quien es residente y líder comunitaria en el sector Parada 27, lleva más de una década viendo las noticias que reseñan los sucesos de inundación relacionados al Caño. También ha participado de reuniones anuales con integrantes del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE, en inglés). El problema de inundaciones y la necesidad de dragar este cuerpo de agua urbano son asuntos ampliamente conocidos tanto en Puerto Rico, como en algunos círculos políticos de Estados Unidos, como un asunto de justicia ambiental y de salud.

Gobierno incumple con ley que le ordena hacer transición a vehículos menos contaminantes

El Gobierno de Puerto Rico ha incumplido con la ley que le obliga, desde el año fiscal 2018-2019, a adquirir solo vehículos híbridos o de fuentes que no dependan del combustible fósil. El mandato está incluido en la Ley Núm. 33 del año 2019, llamada Ley de Mitigación, Adaptación y Resiliencia al Cambio Climático en Puerto Rico, un estatuto que entró en vigor en mayo de 2019, tras la firma del exgobernador Ricardo Rosselló Nevares. En el Artículo 18 de la ley se establece que la política pública de la compra de estos vehículos seguirá las guías que establezca la Administración de Servicios Generales de Puerto Rico (ASG). Pero, tras 19 meses desde que comenzó su vigencia, la ASG todavía no ha elaborado el reglamento con las normas y guías para la compra de vehículos que funcionen con fuentes alternativas al combustible fósil.

Communities in Puerto Rico will Remain at the Mercy of Water Rationing and Flooding for Several Years

In the Cubuy neighborhood in Canóvanas, having a cistern — sometimes two, or even three — is indispensable to deal with the unpredictability of the potable water service. When there is no such option, you have to resort to gallons, buckets or containers to store the liquid. Madeline Negrón, 48, a resident of the Eva Flores sector of this neighborhood, is witness to that, and she says it doesn’t take a hurricane, storm or a drought for the pipes to be empty for up to three days straight. When Hurricane María struck in 2017, the roughly 10 residents who live in this area had to wait several weeks before water service was restored. The situation is much worse in times of droughts, since Cubuy and other neighborhoods in Canóvanas are among the first sectors to get rationed when the levels of the Carraízo reservoir — located in Trujillo Alto — drop.

Puerto Rico’s main recovery projects yet to get off the ground three years after Hurricane Maria

Rebuilding the most costly and essential infrastructure projects — including those related to water supply, power service, education and recreation — which were affected after Hurricane María slammed into Puerto Rico in 2017, could take several more years to get off the ground. So far, the Federal Emergency Management Agency has obligated money to only four of the 10 most expensive recovery projects requiring federal funds, the Center for Investigative Journalism (CPI, in Spanish) found. The remaining six are in the project formulation stage before the federal agency, which is only the first of 19 evaluation steps when claiming funds for a structure that has been affected by an emergency. That first step includes filling out project worksheets (PW), in which the entity that claims losses to FEMA details the costs of the work and the breakdown of any applicable insurance reimbursement. Completing the entire evaluation could take months and even years, several local and federal government officials interviewed by the CPI confirmed.

No inician todavía los principales proyectos de recuperación en Puerto Rico

El comienzo de la reconstrucción de las obras de infraestructura esencial de mayor cuantía y envergadura — incluidos proyectos relacionados al suplido de agua, el servicio eléctrico, la educación y la recreación —, que se afectaron con el paso del huracán María por Puerto Rico en 2017, podría tardar varios años más. Hasta la fecha, sólo cuatro de los primeros 10 proyectos de recuperación que requieren mayor cantidad de fondos federales, cuentan con dinero obligado por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés), encontró el Centro de Periodismo Investigativo (CPI). Los seis restantes se ubican en la etapa de formulación de proyectos ante la agencia federal, que es apenas el primero de 19 pasos de evaluación cuando se reclama una estructura que se haya afectado por una emergencia. Ese primer paso incluye la preparación de hojas de trabajo o project worksheets (PW), donde la entidad que reclama pérdidas a FEMA detalla los costos de la obra y el desglose de cualquier seguro aplicable. Completar toda la evaluación podría tardar meses e incluso años, reconocieron varios funcionarios del gobierno local y federal entrevistados por el CPI.