Teachers Are Drowning in Bureaucracy and Bad Planning 

The teacher prep period time is up. The bell rang and the students started coming into the classroom. The 50 minutes of preparation were spent calling parents who had not followed up on their children’s performance in school and completing referrals to the social worker. Those 50 minutes are the time teachers have available each day, in theory, to organize their class material, upload information about their students to the Department of Education’s (DE) digital archives, or get other tasks done. But the educator — who prefers not to identify herself — teaches five groups; at least 125 students in total.

Entre la escuela y el trabajo: estudiantes de escuela superior enfrentan el miedo al fracaso

Ocho estudiantes de duodécimo grado forman un círculo con sus pupitres debajo de una carpa en el patio interior de una escuela del municipio de Guaynabo. Fuera de la carpa, salpica una llovizna; adentro, llueven realidades. 

Comenzaron el cuarto año de escuela superior dividiendo su tiempo entre estudios y trabajo. Hay tres chicas jóvenes en el grupo: una trabaja de mesera, otra de niñera, y la tercera es madre y técnica de uñas. Entre los chicos, uno trabaja en Subway, el otro es barbero, un tercero es empleado en El Mesón, el cuarto trabaja como electricista en la construcción “o en cualquier cosa que aparezca” y otro es empleado en una pizzería. Todos son menores de 18 años y dijeron que aspiran a continuar estudios técnicos o universitarios cuando se gradúen de la escuela superior. 

“Yo soy contratista”, aclara el que trabaja en construcción, a minutos de que suene el último timbre.

Resultados sobre el rezago académico todavía no se usan para cambiar la realidad en el salón de clase

A la salida de la Escuela Santiago Veve Calzada, en Fajardo, una estudiante de noveno grado camina junto a su madre. Es mediodía y hay cambio de turnos para las tres escuelas que operan en este plantel en interlocking. La joven tomó la prueba diagnóstica Línea Base, que busca medir el rezago académico de los estudiantes. Cuando se le pregunta por el proceso, la joven simplemente comienza a mover la cabeza, como diciendo que no. La madre le pide que hable y describa la experiencia. 

“Un revolú”, exclama, y pide que no se le identifique.

A Talk with Víctor Fajardo 20 Years After His Exit from the Department of Education

Víctor Fajardo is having coffee somewhere in the Guaynabo metropolitan area. Before taking a sip, the former official of the Pedro Rosselló González administration warns that he has kept away from the media since his release from prison in 2013. “For the family,” he says. He spent 10 years behind bars at a federal prison and two under conditional supervision in his home for being involved in a million-dollar corruption scheme in the Department of Education (DE). He agreed to talk about the Teacher Track program and the Community Schools, both part of the Educational Reform that he implemented (1993-1999).