Más de mil puertorriqueños huyeron del caótico sistema de salud tras el huracán María

El gobierno de Puerto Rico coordinó el recibimiento y atención médica de cientos de pacientes de las islas vecinas tras el huracán Irma. A su vez, no colaboró con el traslado ni tiene un registro de los boricuas con enfermedades crónicas que quedaron desprovistos de servicios y tuvieron que irse de la Isla durante los meses que siguieron al huracán María. Tampoco solicitó al Departamento de Salud federal el traslado de pacientes a hospitales en Estados Unidos, a pesar de que existe un sistema llamado National Disaster Medical System (NDMS), que cuenta con un acuerdo con mil hospitales para recibir pacientes de zonas de desastre en los 50 estados y territorios. Mientras tanto, el sistema de salud en Puerto Rico seguía en precariedad, muriendo cerca 3,000 personas en los primeros cinco meses de la emergencia, la mayoría de ellos por problemas con servicios médicos y de salud. En cambio, el gobierno de las Islas Vírgenes de Estados Unidos, impactadas tanto por Irma como María, sí solicitó ayuda del gobierno federal para el traslado de pacientes, sobre todo los de diálisis, según información ofrecida por la agencia federal.

Rendición de cuentas durante el desastre

La falta de un protocolo para contabilizar muertes en caso de una catástrofe, la necesidad de que los médicos reciban adiestramiento para llenar los certificados de defunción como corresponde, el que el gobierno no haya implementado el plan de emergencia tras el huracán María fueron algunos de los temas que se destacaron durante el panel sobre rendición de cuentas, que se llevó a cabo durante el evento 365 días de María, organizado por el Centro de Periodismo Investigativo (CPI). Al evento fueron convocados los funcionarios responsables de las decisiones tomadas tras María, a saber, el gobernador Ricardo Rosselló, el secretario de Seguridad Pública, Héctor Pesquera, el secretario de Salud, Rafael Rodríguez Mercado, la directora del Registro Demográfico, Wanda Llovet, entre otros, pero ninguno de éstos asistió. El senador Henry Neumann participó del panel junto con el exdirector de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (AEMEAD), Epifanio Jiménez, y Nancy Vega, exdirectora del Registro Demográfico. Culpan a los médicos
Neumann indicó que ninguna de las universidades que hicieron estudios relacionados a la cantidad de fallecimientos tras el paso del huracán María, incluyendo George Washington University, tiene las herramientas para llegar a un “cálculo responsable” de las muertes, ya que el problema principal estribó en la forma en que los médicos llenaron los certificados de defunción. Neumann, presidente de la comisión de Seguridad Pública, es autor Proyecto del Senado 713, que busca establecer un protocolo científico para contabilizar las muertes tras eventos catastróficos.

Las comunidades luchan por recuperarse

Las comunidades no esperaron por el gobierno cuando la destrucción y la necesidad se apoderaron de Puerto Rico el 20 de septiembre de 2017 tras el huracán María. Hubo organizaciones comunitarias que fueron la primera línea de ayuda para buscar soluciones inmediatas, salvar vidas y dar la mano a los damnificados. Y hay algunas que luchan, un año después, por ser protagonistas de su recuperación. Sin embargo, estas organizaciones y sus líderes enfrentaron grandes retos, según discutieron en el panel “Las comunidades luchan para recuperarse”, durante el evento 365 días de María, organizado por el Centro de Periodismo Investigativo (CPI) del 18 al 20 de septiembre de 2018 en el Centro de Convenciones de Puerto Rico. El panel fue moderado por el profesor y psicoanalista, Alfredo Carrasquillo y los participantes fueron Lucy Cruz, presidenta del G8, que agrupa las comunidades del Caño Martín Peña, Roberto Thomas, coordinador de la Iniciativa de Ecodesarrollo de la Bahía de Jobos (IDEBAJO), José Oquendo, director ejecutivo del proyecto P.E.C.E.S de Punta Santiago en Humacao Wilfredo López Montañez, líder comunitario del barrio Sonadora de Aguas Buenas y Christine Nieves, líder comunitaria del proyecto Apoyo Mutuo Mariana en Humacao.

Mudos los hospitales tras sus fallas por el huracán

La mortalidad en la mayoría de los hospitales de Puerto Rico se disparó tras el huracán María, llegando hasta un 450 por ciento de incremento en el peor de los casos, el del Professional Hospital en Guaynabo, reveló una investigación del Centro de Periodismo Investigativo (CPI). El aumento en el número de muertes ocurrió en 40 de los 60 hospitales que reportaron decesos alrededor de la Isla. La tendencia se mantuvo durante los tres meses que siguieron al ciclón. En los 20 hospitales restantes, se reflejaron bajas en mortalidad, pero el CPI pudo documentar que en la mitad de estos casos la merma respondió, no a la calidad de los servicios que se estaban brindando, sino a que la instalación había cerrado por completo o parcialmente, generalmente sin que el Gobierno de Puerto Rico lo informara a la ciudadanía. La investigación del CPI conllevó el análisis y comparación de las bases de datos del Registro Demográfico para el periodo del 18 de septiembre al 31 de diciembre de 2014 a 2017, así como el estudio de unos 487 testimonios de familiares de víctimas del huracán recopilados y verificados mediante documentos y entrevistas en un proyecto conjunto del CPI con qz.com y Prensa Asociada.

Puerto Rico Government Did Not Prevent Most Hurricane María-Related Deaths

Nobody has to prove to Jazmín Cruz-Corporán that the Puerto Rico government did not have a response plan for a massive public health emergency like Hurricane María. She is certain there were serious problems at the hospitals and health facilities before the phenomenon devastated the island. The woman lived her own nightmare at the Ryder Hospital in Humacao, where her father began the slow and painful path toward death. Gaspar Cruz-Agosto was admitted to the institution on Aug. 30 for diverticulitis.