Un programa de ayuda personalizada de FEMA no cumple con lo prometido

Un programa federal para enlazar a los damnificados del huracán María con las ayudas que necesitan dejó contratos millonarios para organizaciones sin fines de lucro, en su mayoría de Estados Unidos, y decepción entre quienes creyeron que al fin superarían la crisis en la que quedaron tras el desastre. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) anunció en el verano de 2018 un programa de manejo de casos, el Disaster Case Management Program, y proveyó más de $70 millones en subvenciones para nueve organizaciones sin fines de lucro que debían trabajar mano a mano con los sobrevivientes para elaborar un plan de recuperación y llevarlo a término. Pero una investigación del Centro de Periodismo Investigativo (CPI) encontró que, pese al ingente gasto de fondos públicos, prácticamente la mitad de los casos que se abrieron no completaron el proceso, hubo duplicidad de trabajo y, aunque trajo buenos salarios para quienes laboraron durante el año y medio que duró, el programa cerró y muchos damnificados seguían con las mismas necesidades que cuando comenzó. Como Mercedes Milagros Peña, quien en junio de 2019 esperaba por que se materializara la promesa de ayuda que recibió de una manejadora de casos. Esa asistencia para reparar su casa en el sector Villa Hugo II de Canóvanas nunca llegó.

La hermana del director de COR3 en el liderazgo de compañía con millones en contratos de recuperación

Bajo la dirección de Ottmar Chávez Piñero en la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3), la compañía Tidal Basin Caribe, de la que su hermana Frances Chávez Piñero es directora de operaciones en Puerto Rico, ha obtenido contratos millonarios para servicios de consultoría sobre el mismo proceso de recuperación que gerencia su hermano desde el Gobierno de Puerto Rico. El Centro de Periodismo Investigativo (CPI) encontró que Tidal Basin Caribe, que no había sido contratada antes por el Gobierno, tiene contratos con la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y la Corporación del Proyecto Enlace del Caño Martín Peña que suman $10 millones y fueron otorgados entre octubre del 2019 y septiembre de este año. Los contratos relacionados con proyectos de recuperación son reembolsados con el dinero que otorga la Agencia Federal de Manejo de Emergencia (FEMA, en inglés) a través del COR3. En octubre de 2019, mientras Ottmar Chávez Piñero tenía también el sombrero de Representante Autorizado del Gobierno ante FEMA y de administrador de la Administración de Servicios Generales, la compañía donde su hermana es directora de operaciones obtuvo el contrato de la AEE por $6 millones para asesoría en procesos de recuperación y formulación de proyectos.  La vigencia del contrato que la AEE otorgó a Tidal Basin Caribe en octubre de 2019 era de apenas tres meses, pero fue enmendado en tres ocasiones para sumar $9.9 millones y extenderse hasta septiembre de 2020.

Nuevo coordinador federal de desastres satisfecho con cómo FEMA ha manejado la recuperación en Puerto Rico

José Baquero Tirado, el nuevo coordinador federal de recuperación en desastres (FDRC, en inglés) para Puerto Rico y las Islas Vírgenes de Estados Unidos, no cree que haya que cambiar la receta que ha implementado la Agencia Federal para el Manejo de Emergencia (FEMA, en inglés) en el proceso de obligación y desembolso de fondos para la reconstrucción tras los huracanes Irma y María en 2017. Esto, a pesar de que, a tres años del evento, se ha desembolsado el 66.8% de los $20.8 mil millones que hasta agosto de este año habían sido aprobados por FEMA para la recuperación de Puerto Rico. La opinión de Baquero Tirado — nombrado como FDRC el pasado 31 de agosto — se da cuando en Puerto Rico todavía hay sectores con infraestructuras destruidas y no se han obligado los fondos necesarios para reconstruir villas pesqueras, edificios claves en la Universidad de Puerto Rico y escuelas. Además, puentes siguen dañados, semáforos continúan sin funcionar y edificios de valor histórico se tambalean a su suerte. A esto se suma la lentitud en el desarrollo de obras de infraestructura de servicios esenciales de agua, electricidad, educación y salud, que aún esperan por que la agencia obligue el dinero necesario para su desarrollo o que, en algunos casos, sean desembolsados por la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3, en inglés).